Armando Gama: Arte y sociedad civil. Un diálogo en relación con Konesh Soluciones

por Cardenal Revista Literaria


A penas inicia marzo y el preludio de la primavera ya se siente en el clima. A pesar de ello, la frescura de la sombra de la terraza de Café Boicot, en la colonia Condesa, me permite sentarme frente a frente, con un chocolate caliente en mano, con Armando Gama, reconocido cantante barítono de ópera.

En fechas reciente hemos entrevistado a algunas personas de la comunidad cultural y artística de la Ciudad de México, quienes han encontrado respaldo por parte de un grupo de la sociedad civil que se preocupa por apoyar a las artes y la cultura; me refiero a la empresa de facturación Konesh Soluciones. Las conversaciones que hemos sostenido con estas personas giran en torno a ese tema urgente y sustancial que nos permite generar comunidad: el apoyo entre miembros de la sociedad civil, en general, y a los proyectos culturales y artísticos en particular. Ciertamente, la conversación que sostuvimos con Armando Gama ha sido una de nuestras favoritas, por las interesantes opiniones y perspectivas de Armando en relación con temas como el arte, el Estado, la sociedad civil y la democracia.

Reseñar quién es Armando Gama se torna complejo pues, como bien reconoció él, Armando Gama es la conjunción de toda una vida de experiencias, conocimientos, chismes, saberes, etcétera. Reseñar, admito, tiene como efecto simplificar, reducir y, por ende, omitir –arbitrariamente– los elementos importantes que definen a una persona en su individualidad. Académica y profesionalmente, y para acercar a la comunidad lectora de Cardenal Revista Literaria a este importante actor del arte mexicano, me importa mencionar –sin las pretensiones reduccionistas mencionadas–que Armando cursó sus estudios en la Escuela Nacional de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México; ha formado parte de la Academia de Artes Vocales de Filadelfia; es miembro de la Compañía de Ópera de Bellas Artes; e interpretó el rol de Donizetti en L’Elisir d’Amore en el Festival Opera de Walnut Creek, California.

Sentados, uno frente a otro, Armando nos saluda y empieza la conversación en torno a algunas preguntas que le habíamos hecho llegar anticipando nuestro encuentro.

“Es papel exclusivo del Estado apoyar al arte y la cultura,” me dice atendiendo a una de las preguntas de la entrevista, “tú y yo sabemos que no; que sí y que no a la vez. Es deber del Estado facilitar al individuo, a la empresa, a todo aquel que desea participar dentro de la vida cultural, los medios para que lo pueda hacer. La cultura es el mejor exponente del bienestar o del malestar de un país. No hay mejor indicador. Yo no soy marxista, pero Marx lo dice: hay una estructura y una superestructura; la superestructura es justamente esta parte tan importante; no puedes tener una superestructura sin estructura; no puedes una estructura así nada más sin ´presumirla´ en la superestructura, que es la punta del iceberg.

“Durante muchos años había sido el Estado el único proveedor de cultura, pero eso tiene un pero muy grande, que solamente se visualiza la cultura que el Estado quiere, o que el Estado piensa que es la correcta, y que puede ser cierta o no, pues se pueden quedar fuera de esa visión un montón de exponentes, un montón de versiones (cultura no solamente hay una, sino muchísimas, infinitas; las culturas que conforman la Cultura, desde las llamadas culturas suburbanas hasta la general, lo que representa ser mexicano).”

Antes de esta pregunta, hay otra primigenia, pues parte importante de esta conversación es acercarnos a su trabajo en y para la cultura. En este sentido, conozco yo un poco sobre su trayectoria; más allá de la imagen pública, o de lo que podamos leer acerca de usted, ¿quién es Armando Gama, cómo se concibe usted?

Preguntar quién es Armando Gama es muy “al aire”. Te puedo platicar desde mis primeros recuerdos personales, en el kínder, hasta el día de ayer; pero es muy ambiguo. Es más fácil que responda algo más concreto: ¿qué quieres saber de quién soy? Incluso está el chisme, y ese es una parte importante.

Lo que me forma como artista, es el deseo de hacer lo que mis ídolos dentro de la ópera hicieron; eso fue lo que me movió a ser como ellos. Tú sabes, el público va al teatro, va al escenario, va al foro, a que el artista lo seduzca. El público quiere ser como el artista. ¿Qué es el arte? El arte no es otra cosa que la cola del pavo real, que los colores del tigre. Nosotros como especie, somos sumamente débiles en cuanto a una demostración de fuerza física, de atributos físicos, que hacen que los demás animales que hay sobre la Tierra, dotados de elementos físicos, de dimorfismo sexual –que está encaminado a la perpetuación de esa especie (como la cola del gallo o el adorno en los machos). Nosotros, como humanos, tenemos muy poquitas herramientas para ese respecto. Lo que creamos es belleza a través del arte; no solo belleza física, porque sí hay quienes cultivan su cuerpo de manera tal que crecen estéticamente, muy agradables, por supuesto; pero no todos tenemos esa capacidad, ni esas ganas; hay personas que desarrollan algo más profundo: el intelecto, y la manera de transmitir ese intelecto, que es a través del arte representativo, y ese arte representativo se ve, se lee, se siente, se escucha. Eso yo lo descubrí mucho después, ya cuando uno se da cuenta porqué está allí haciendo cosas difíciles, arduas, que no a todas las personas les gusta, que son consideradas en ocasiones como aburridas y elitistas; está allí porque se es necio, pero se es necio por algo que entra en juego y que llama directo al instinto del ser humano: el golpe de adrenalina que produce estar en el escenario exponiéndose uno mismo, como individuo, a un montón de ojos y orejas que son capaces de decidir si les gusta o no. Nosotros estamos en el escenario porque somos adictos a esa adrenalina y queremos más, queremos sentir otra vez esa emoción, queremos otra vez estar al filo de la navaja, y por eso pulimos nuestro arte, pulimos nuestro quehacer, pulimos nuestra especialidad, hasta llevarlo a un punto de dominio más allá de la media, porque lo que queremos no es llegar sino seguir estando ahí. Todos lo queremos. Recuerda que solo hay dos tipos de artistas: los que están en formación y los que están en deformación. El pico entre ambos puntos dura muy poco. Dura tanto cuanto uno lo quiera mantener.

El artista no es altruista. Todo en esta vida es un intercambio. En este caso, un bombardeo químico interno a través de la aceptación, porque el artista tiene su aceptación fuera de sí mismo, el artista vive de la aceptación de los demás, no de la aceptación propia, de la interna, que es la que se busca a través de la iluminación de algunas religiones, ciertamente, pero sabemos que eso en el arte no existe.

Su respuesta descubre el papel que el arte juga en su vida; ¿qué papel juega el arte para la sociedad en general?

El arte, desde la unidad, desde yo, el arte en mi vida es mi vida. Hoy vivo del arte, con el arte y para el arte. No puedes hacer otras cosas; es cierto, me encanta hacer cosas que nada tienen que ver con la música, porque eso es lo que me distrae también de la música. La música, el canto, la ópera, son como tener una relación sentimental con una pareja, a quien tienes que extrañar de vez en cuando, porque si la ves diario, si la soportas las 24 horas, de los 7 días de la semana, de los 365 días del año, le terminas poniendo el cuerno porque te hartas; necesitas extrañarla, por eso salen los hobbies, las aficiones, las distracciones, que hacen que extrañes, con mucho cariño, a tu amor verdadero. Eso es en cuanto para mí “qué es la música, la ópera, el canto”.

En el contexto general, ya no es la música, el canto, la ópera. Repito, la cultura general, sirve para distraer -como sociedad-, sirve para presumir -sirve dentro de la presunción (esto soy yo, esto somos nosotros), una especie de chauvinismo-.

No estoy de acuerdo con que un artista deba necesariamente de tomar una postura política, sobre todo si es un artista independiente. Hay gente que adopta tener una postura política, pero sabe que lo que tiene que perder ahí es mucho mayor que lo que tiene que ganar; se pueden perder afectos, hasta la nacionalidad, si se adquiere postura política acérrima. No es raro encontrar a algún colega que ha tenido que dejar su pasión, su vida, de lado, porque no lo contratan por tener, si no una postura política, sí una ideológica. Deja de gustar.

Recordemos que el artista lo que busca, es gustar. Sí es cierto que el artista también tiene una misión de transmitir ideas, pero eso ya es un político haciendo arte. Y con eso, yo no estoy de acuerdo. Las demás personas podrán tener otras opiniones.

Como sociedad, tu cultura, lo que te identifica como esa sociedad, es ese túnel llamado la cultura de tu país, lo que te hace darte cuenta de quién eres, y es ahí donde entramos todos como artistas. Te mencionaba que es un método de presunción. En lo que a mí respecta, que es lo que yo conozco y de lo que más puedo yo hablar sin temor a equivocarme, una de las maneras de presumir más hermosas que tenemos, que más orgullo nos dan, es los artistas mexicanos, los cantantes mexicanos, es muy sabido internacionalmente que México es un semillero de cantantes: da cantantes para todos lados; en todos los continentes, hay un cantante mexicano cantando, en mayor o menor medida, los tienes a algunos, como Ramos Vargas, como Rolando Villason, como Francisco Araisa, que están en el topo del topo, y hay otros que están honestísimamente trabajando y viendo de su arte, trabajando en el coro de la ópera de fulano, en el coro de la ópera de tal ciudad, en proyectos chiquitos, en venias chiquitas, y no por eso son menores, porque siguen siendo una panoplia para presumir por nosotros, el problema es que no los conocemos. A la mayoría de los de abajo, no los conocemos: puede ser que ellos mismos no estén interesados en darse a conocer tanto -razones hay muchas-, pero también porque nosotros mismos queremos desconocerlos, y de eso se trata, en una gran parte, el proyecto del radio que tiene Konesh.

Konesh quiere dar un espacio, a parte de los intereses empresariales internos, alrededor de esos intereses, quiere que exista un espacio para que se sepa quién es el artista mexicano, no nada más el artista de la ópera, el de la música, el artista en general. El artista mexicano es riquísimo en su variedad expresiva, en sus expresiones, hay incluso gente que no tiene un solo arte.

El arte escénico es efímero, pero las artes que se quedan impresas, escritas, se quedan hasta que uno quiere, incluso hay manifestaciones de las cuales, si bien ya no queda ningún registro, siguen siendo objeto de diálogo.

El arte no debería ser panfletario, opinan algunas personas; el arte debe ser ajenos a las diversas posturas políticas. Hay quienes, por el contrario, opinan que la estética necesariamente implica una ética y, por ende, una política.

En eso tienes toda la razón. Pienso que es prioridad del individuo determinar hasta qué punto intervendrá su postura ética. Es muy fácil cuando un individuo no tiene nada que perder, que lo dé todo. Cuando uno no tiene nada, lo puede dar todo. Cuando se tiene nada más medio pedazo de pan, lo más seguro es que se seguirá teniendo hambre cuando se lo de a alguien, entonces se da todo. Ahí es donde entra en juego, quién es quién se está aventurando a darlo todo por una postura ética, por una postura política. Si de entrada la razón de tu existir dentro de la cultura y el arte que te rodea, antes que todo, es esa postura ética, también tenemos que tomar en cuenta con qué calidad se nos está entregando; no se trata nada más de decir lo que uno quiere, sino el medio a través del cual se hace; es como tratar de convencer a una novia, no se lo dice nada más así como tal, se le tiene que envolver en huevo, freír y ponerle azúcar; una postura ética no puede ser metida en un tubo con una baqueta hasta que embote, tiene que ir poco a poco, suavemente, hasta que uno crea que fue su idea y no la del artista. Hay artistas que prefieren ir contundentes; también es una postura personal. A algunos se les cree más que a otros, a esos me refiero, son esos quienes tienen el poder de la seducción que uno busca como público, y te dan el producto a cuentagotas, como uno lo quiere, precisamente para que se quiera más.

Lo encuadran bien en los parámetros estéticos.

O lo disfrazan.

Me pasa en el medio literario que me encuentro con poesía “posmoderna”, que en ocasiones rompe, sin fundamento, algunas estructuras.

Romper sin fundamento, no es romper, es transgredir. No se puede cambiar una postura, no se puede introducir una postura, una idea, desde la ignorancia. No puedes romper sin ser doto de aquello con lo que se quiere romper. Si uno quiere romper algo, es porque ya lo tiene hasta la coronilla y algo nuevo quiere. Eso nuevo se encontró con base en lo anterior, en la falla que se encontró en lo roto. Es el deber ético, entonces, como artista, señalar esa fractura.

“¿De qué vas a vivir?” es una cuestión que se presenta cotidianamente. Sabemos, como personas creadoras, que nuestro quehacer implica trabajo, y como tal debe ser remunerado. ¿Por qué nuestro Estado, sin pretender que sea paternalista, no está creando oportunidades laborales para personas artistas, y por qué surge la necesidad de que la sociedad civil juegue un rol importante en el apoyo a las artes y la cultura?

El proyecto del radio es una herramienta para poder adentrar a Konesh, que ya lo ha estado haciendo desde hace tiempo, pero cada vez se quiere más sólida la participación.

Se busca que además de la participación de Konesh como empresa, se unan más y más individuos de la sociedad civil, como empresas. ¿Qué obtiene un individuo?

Al gobierno no le gusta soltar dinero porque no lo va a recuperar inmediatamente; no del mismo lugar, y no nada más porque sí. Esto es un intercambio, y como tal debe ser justo y equitativo. Es como una relación: ambas partes se deben querer proporcionalmente, si no una de las partes se irá; quien se fue ya no querrá hacerlo, y quien se quedó solo también estará resentido, y ya no buscarán intercambio. Lo mismo del intercambio cultural y económico, al mismo tiempo, tanto la sociedad civil como el gobierno. Lo que tenemos que entender como sociedad, es que el Estado debe facilitar ese intercambio, no estorbarlo. Como la dirección orquestal: el primer deber de todo director de orquesta es no estorbarle a su orquesta, porque si no saben marcar la orquesta no sabrá lo que quieren, y si la orquesta no sabe lo que quiere no le harán caso. Si el Estado estorba, tendremos una gran barrera, estorbo, para poder lograr que la parte civil de nuestra sociedad pueda a su lugar en la sociedad portar de muchísimas maneras al desarrollo cultural de su propio país, incluso también, por qué no decirlo, muchísimos individuos desconocen por miedo, su valor al enriquecer la cultura de su país por desconocimiento. Uno lo puede ver en las micro sociedades; por ejemplo, en una escuela, en un grupo escolar infantil: los grupos son los primeros conjuntos sociales donde se forma un niño, donde aprende a ser sociable; es en la escuela donde desarrolla.

Ahí tenemos un ejemplo sublimado del por qué la cultura da miedo. Cuando tienes a un niño que siempre le responde a la maestra de forma correcta, ese niño asusta, y eso intimida a los demás niños, y la respuesta lógica es la agresión física, la más rápida, sin miramientos, sobre lo primero que siente. Hoy en día condenamos el bullying, el acoso; antes te defendías o te seguían molestando; hoy la postura es que uno tampoco debe agredir, lo que refuerza que uno debe ayudar a su hijo, ayuda a quien no debe de agredir. Es fácil perder la noción de lo que es el poder. El poder entra también en lo que es la cultura. Ahorita voy a hondo en lo del poder. El poder de un individuo, el poder de una empresa se puede demostrar de muchas maneras. Decía Theodor Roosevelt: “hablar suave y llevar un buen bastón”. Cuando hablas suave, cuando no te alteras, cuando eres dueño de la situación, ni tienes que gritar, pero tu instrumento coercitivo tiene que ser lo suficientemente grande para que uno no tenga que gritar, y este instrumento si bien puede ser económico, bien puede ser punitivo a través de la fuerza legal o ejecutiva, está adornado de piedritas, de brillitos, que hacen que voltees a verlo, pues si está adornado definitivamente no ha tenido que ser usado. Es como quien trae un gran auto, seguro es porque le va bien, y ahí está la parte fundamental de por qué necesitamos presumir la cultura del país, el equivalente a ese auto flamante, que hace a las personas decir que a su dueño le va bien. Toda sociedad que se precia de que le va bien, tiene una cultura variadísima, enorme, grandísima.  Si el individuo desea preservar y presumir ese enorme instrumento que es la cultura de su país, necesita aportar, no necesariamente de forma económica (prestando espacios, abriendo programas, etc.) .

Siempre habrá un intercambio fructífero cuando hay dos personas que saben lo que quieren, y cuando una de ambas no sabe lo que quiere, hay que darle las posibilidades. No todo es reguetón; que nos guste o no, eso no importa, como parte de la cultura es una expresión válida, pero también son válidas otras posibilidades, como es válida la música contemporánea, que a muchos de nosotros no nos gusta porque solo la entiende el compositor, dice él, y lo más seguro es que ni siquiera él la conozca ni sepa cómo se toca, hasta que la escucha por primera y última vez. Es una expresión válida de nuestra cultura de nuestro país.

Con base en esto, la cultura y las artes juegan un papel más allá que el del entretenimiento de las personas, y de ser objeto de presunción del Estado para que sepamos que está bien. Es algo sustancial, aunque el Estado –entendido como el gobierno– no lo considera así; siempre lo pasa a segundo plano. Para Konesh Soluciones resulta relevante no trasladar a la cultura a un segundo plano; a pesar de ser un proyecto que nada tiene que ver con las artes y la cultura, consideran que éstas deben estar en un primer plano. Si el Estado no logra colocarlas ahí. Konesh juega un papel importante por la cultura. La sociedad civil juega un rol esencial; hay muchos proyectos artísticos independientes.

No es que el Estado no lo haga; el Estado mexicano tiene sus mecanismos para ello. No le interesan al gobierno central. Los delega a su instancia adecuada, que es la que se encarga de las riendas de ello; es a ellos a quienes les debe importar. La tragedia de la cultura subvencionada por el gobierno en este país es que solo dura 6 años, y al siguiente sexenio, si bien nos va, y si sigue el partido en turno siendo quien favorece a esa institución, pues ya no tuvimos que sufrirlo tanto, pero si cambia radicalmente una postura política –o mejor dicho, un color, pues la pintura se raspa y abajo siempre hay cemento-; si el color ya es diferente, no siempre te va a favorecer, con eso me refiero a que es muy peligroso que el artista tome una postura política, sobre todo si tiene mucho que perder. Puede ser una bendición o una maldición que sea el Estado quien se encargue de la cultura porque lo que termina mostrándose a la sociedad va manchado del color del cristal con el que se mira, pero cuando es el individuo el que pide y el que da, entonces ya no hay colores, ya es transparente, porque ahora es la elección personal la que manda, por eso el Estado, si bien no se va a encargar absolutamente de la difusión cultural de su sociedad, debe de facilitar que los demás los puedan hacer cuando quieran o deban hacerlo.

Desafortunadamente, México es uno de esos pocos países en los cuales durante mucho tiempo fue quien se encargó de la difusión cultural. México tuve su época de oro en el siglo XX, gracias a la intervención gubernamental tenemos lo que tenemos, no podemos patear el pesebre, no podemos ser desagradecidos, sería una locura ser desagradecidos con esa visión que en los 20, 30, 40, incluso hasta los 80, se tuvo por el color del cristal con el que se miraba. Cuando ese color cambió, la óptica también cambió, el lente empezó a mirar a otros lados y entonces ya no importaba. No entiendo, como individuo, históricamente, por qué durante el periodo comprendido (20-80), el color con el que se miraba la óptica del panorama nacional incluía necesariamente la cultura del país, su desarrollo; no de todas, ciertamente, se buscaba que se pareciera a los colores de otras culturas, pero por algo se empieza; copiar algo bien hecho se llama hacer escuela; no se puede aprender si no hay ejemplos, si no hay a quien seguir. Como cuando me preguntabas el papel de la música y de la ópera en mi vida, yo tenía que buscar cómo parecerme cada vez más dentro de los posible a aquellos a quienes yo considero o consideraba los máximos exponentes de mi quehacer artístico. Es lo mismo. Antes veíamos hacia afuera. Ahora debemos ver hacia adentro, hay que traer de fuera hacia dentro, para poder ser grandes culturalmente otra vez. Cada vez lo somos más económicamente. Somos muy suertudos como país, somos muy ricos, tanto que a veces no lo podemos ver, porque incluso somos muy desperdiciados, no nos importa. Si está muy caro el limón, no necesitamos comprar de afuera, acá tenemos muchos limones, incluso aquí en la Roma y en la Condesa. Somos muy ricos en recursos, por eso no nos importa de primera mano la posibilidad de llegarlo a perder, por eso somos desperdiciados. Hay que aprender que un día se va a acabar el conocimiento, la cultura, de tanto ver para afuera, se nos va a agotar, tenemos que ver para adentro ya.

Hay un tema interesante sobre el papel que juega la forma de un gobierno democrático. ¿Por qué importa la democracia para el desarrollo del arte, para que no sea la imposición de cierta perspectiva artística para evitar la censura, y sea la pluralidad de expresiones la que va conformando?

Es peligroso hablar de democracia. No por la postura en torno a ésta. Me dirás que soy transgresor, pero el mejor ejemplo de que la democracia no existe es una orquesta. En una orquesta, conformada por un promedio de 60 músicos, no puede haber democracia. No puede haber 60 versiones de cómo se hacen las cosas. No puede haber 60 maneras de hacer las cosas. Si quieres que la grabación, concierto, ensayo, salga bien hecho, rápido, se necesita una visión, y esa visión, quien tiene el deber de aportarla, es el director de la orquesta; es él quien dice cómo se hacen las cosas. Puedes tener muy buen director o un charlatán. Pobres de nosotros si nos toca un charlatán, porque entonces las 60 versiones se van a empezar a pelear, dirán que así no se hace. Si quien está en la cabeza de la orquesta no sabe lo que hace, creará un caos. Pero si tienes a un director que conoce versiones, puntos de vista, estilos, otras formas de hacer, y de allí crea la que el considera que es la mejor para que esa orquesta, con los elementos que tiene, hace que suene de la mejor manera posible, ese podrá ser un patán, un autoritario, pero es un buen director, porque dice que vale mucho la opinión de todos, pero le importa más la experiencia y perfección individual de cada uno para que toda esta orquesta suene gloriosa; no puede haber democracias, deber haber experiencia y saber cómo encauzarla.

Donde mucha gente me va a criticar, y van a tener razón en un aspecto: ¿qué pasa cuando quien es la autoridad se vuelve autoritario sin experiencia? Regresamos al caos. Ejemplos como tales vemos todos los días; la gente que está cargo de esta gran orquesta que es el país, no sabe dirigirla.

Hay algo interesante del proyecto de Konesh. No únicamente quieren apoyar a los artistas, sino darlos a conocer.

¿Cómo se les va a apoyar si no se les conoce? A partir de eso, es como mejor se les va a ayudar. No puedes vender un diamante si no lo presumes. El que no enseña no vende.

Hay autores que opinan que sin audiencia con quien se pueda generar un dialogo, el objeto artístico no puede ser arte.

El arte siempre es bilateral, muy bien señalado. Aunque sea una persona quien lo crea, y muchos sus espectadores; o muchos sus creadores, y un solo espectador. Como cuando estás oyendo un disco que fue creado por una pléyade de trabajadores que se encargaron de crear un cd, pero lo escucha uno solo.

No puede ser unilateral, tiene que haber un diálogo que despierte pensamiento, que despierte emoción. Con esos dos elementos uno crea el interés, el “quiero más de esto”. El arte se ayuda de los elementos más básicos del instinto humano, la preservación de la especie. Pero lo ignoramos, porque igual que oler un perfume bonito, no sabes por qué nos gusta, porque a mi forma de ser, a mi química interna, le cuadró algo de ese aroma. Igual, culturalmente, artísticamente hablando, a mi ADN cultural interno, le cuadró algo que estoy experimentando, viendo, oyendo, voy a buscar más.

Nota de Prensa: «Circe ascendente», reciente novela de W.A Flores:

Sinopsis:

CIRCE ASCENDENTE es la historia de un fugitivo que cometió un crimen por amor al arte, pues pretendía proteger a la víctima a quien, en muchas formas, envidiaba.

El lector debe, primero, ensamblar el caso, y luego acompañar al fugitivo por los recovecos de sus argumentos que él supone, lo justificaron para cometer el crimen. Esto implica un riesgo pues se puede caer en las artimañas del personaje y aceptar sus explicaciones, puede que le guste ser parte del delirio y, entonces, quedaría atrapado pues son muchos los laberintos absurdos que, con su supuesta simplicidad, van atando una historia delirante que no se abandonar.

¿Es una fantasía, un thriller psicológico o ciencia ficción?

¡Bienvenido a este viaje sin fin!

Adelante, ocupe su asiento. El tren pronto partirá.

Disponible en:

Mercado Libre Argentina:

https://zetacenturiaeditores.mercadoshops.com.ar/MLA-1123623409-libro-circe-ascendente-de-wa-flores-zce-_JM

Web de editoriales de Juarez:

https://www.editorialesdejuarez.com/zeta-centuria-editores-narrativa/libro-circe-ascendente-de-wa-flores?fbclid=IwAR0p0zb7sGtRw3JY1OLv5kqoiiqqKynkpwsvW8Nb2RFPNqaAcczNqpk9tac

Precio: $1.200,00

CITA:

“Para entonces mi respiración era agitada y el pulso golpeaba mis sienes. Sentí el sudor en mi frente. Mi conflicto interior era mental, pero se había extendido a mi metabolismo. No podía explicar cómo, pero supe que mi salud estaba en peligro. Mi cerebro, exhausto en la búsqueda de un asidero con la realidad, enviaba señales pidiendo que se abriera una válvula de escape que liberara las energías infinitas que emanaban a raudales al fisionarse los núcleos de los átomos mismos. No lograba emitir una respuesta o una reacción racional, pero algo tenía que hacer o sucumbiría con torpeza ante la divinidad.

Me arrodillé y me puse a llorar.”

SOBRE EL AUTOR:

William Antonio Flores García, nacido el 5 de mayo de 1961 en San José, Costa Rica. Escritor y diseñador gráfico, estudio Artes Plásticas y Filología. Ha cultivado la narrativa fantástica en sus diversos subgéneros. Fue premio Joven Creación de su país Ha publicado: “Dinosaurios en la noche” y “Miss Barbi y otros desfaces” (cuento fantástico), “La saga de los bribris: Los umbrales eternos”, (novela de fantasía épica) y “Ajeno a la Tierra” (cuentos de ciencia ficción). Dirige los grupos Taller Experimental de Narrativa Fantástica y Escribamos tu historia.

Autor: W. A Flores

Presentación virtual de la novela Circe ascendente:

https://www.facebook.com/zetacenturiaeditores/videos/1812260665777454

KONESH: UNA EMPRESA DE FACTURACIÓN QUE APOYA LA CULTURA

por Sergio March
entrevista Héctor Gutiérrez Machorro


¿Cómo, cuándo, dónde y con quién nace KONESH?

KONESH es una empresa certificada por el SAT desde el 2010. Fuimos la tercer empresa en lograr esta certificación en el país y de los primeros en trabajar con el tema de factura electrónica. Desde 2005, antes de que fuera obligatorio para todo el mundo y en este inter, hemos tenido la oportunidad y el privilegio de lograr una comunidad de quinientos mil contribuyentes, aproximadamente, en todo el país. Doscientas de las empresas más grandes de México y del mundo son nuestros clientes y tenemos la responsabilidad de salvaguardar y administrar más de mil quinientos millones de documentos fiscales y casi tres mil millones de documentos no fiscales en nuestra infraestructura.

KONESH es una palabra maya que significa estamos juntos. La fundé yo en mi escritorio cuando dejé de trabajar en Deloit en 2005. La intención fundamental para formar mi propia empresa era buscar el trabajo donde siempre hubiera querido trabajar.  Un poco cansado de las grandes firmas de consultoría de la visión tradicional del trabajo, de la visión tradicional de hacer consultoría, de la visión convencional de generar valor que en mi opinión es más que caduca y con muchas desventajas para las personas que trabajan ahí, me empeñé en este proyecto con tintes más que nada humanos con la intención de crear una comunidad autogestiva en donde el conocimiento y el esfuerzo personal, la generación de ideas, la creatividad, la capacidad de innovar, de conectarse con los clientes, y de entender las necesidades de los clientes nos diera la posibilidad de generar valor.

Y así en 2005 empecé  solo en KONESH, en el escritorio de mi casa, después de ser un flamante consultor de grandes firmas. Luego se sumó Adriana Tello, Marco y Marta Santamaría, quien me ha acompañado siempre en cada una de las aventuras que tenemos desde que estamos juntos, pues ella es mi esposa. El resto del equipo, por razones del destino, viene del TEC de Veracruz y algunos del estado de Oaxaca. Así empezamos y empezamos generando valor muy pronto y ganando cuentas muy grandes. Nuestra visión de negocio comenzó a funcionar y a generar resultados.  Mis chamacos llegaron muy jovencitos a la empresa, y pudimos formar una comunidad muy bella en donde la idea es generar un esquema de trabajo que acompañe tu proyecto de vida, que genere espacios para la salud y espacios para viajar juntos.  Tenemos un proyecto de comedor que es muy importante pues pasamos mucho tiempo juntos y contamos con tres oficinas bellísimas que  más que nada constituyen nuestros espacios para estar y nuestro vínculo con el mundo de la cultura.

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¿Cuáles son los proyectos de KONESH para este 2022?

Antes que nada sobrevivir al embate de la pandemia, la cual ha traído muchísimos retos: no vale la pena ahondar en ellos porque estoy seguro que todos los conocemos. Pero primero  y antes que nada nuestro proyecto es mantenernos saludables, proteger la salud de nuestra comunidad productiva y, de alguna manera, colaborar en la protección de la salud de los que colaboran con nosotros por lo cual el proyecto del comedor y de lo que llamamos “la experiencia KONESH” se vuelven fundamentales para poder recuperar nuestros espacios de trabajo y reunirnos de manera segura. Este es un proyecto muy importante: robustecer todos nuestros seguros y mecanismos de cuidado de la salud. Tenemos en KONESH un sistema de seguros que yo diría es excelente. Tiene que ver con acceso a la medicina privada y a la medicina pública. Desde luego, otro de nuestros proyectos es crecer en un más de 25 por ciento en nuestra facturación, aprovechando la necesidad que hay en nuestro país y en el mundo en este momento de vincularse remotamente y a través de sistemas con los procesos. Desde luego,  las modificaciones a la miscelánea fiscal para 2022 representan para nosotros no solo un reto sino una oportunidad. El estado está afinando la puntería, estableciendo un cerco muy bien estructurado en donde son sistemas y no personas los que generan requerimientos,  y determinan el comportamiento fiscal de una organización con la intención clara de poder recaudar más dinero a partir de  medios lícitos y a partir de lo que establece la ley. Por ello, existe la posibilidad de crecer y apoyar los proyectos de nuestros clientes y poder darles la oportunidad de responder a requerimientos de la autoridad de manera rápida y cada vez más frecuente.  Insisto en que hay que recordar que son sistemas y no personas los que están generando estos requerimientos a partir de información que nosotros mismos hemos generado durante décadas. Se trata de utilizar toda esta información que hemos dado a la autoridad para poder valorarnos a nosotros mismos con respecto a nuestras obligaciones, adelantar y anticipar riesgos en términos de cumplimiento fiscal  y generar un esquema de vigilancia permanente y además un esquema de respuesta rápida a los requerimientos pero también durante la operación en el intercambio de bienes y consumos. Estas tareas deben hacerse de manera muy controlada para no ser victimas del descuido fiscal tanto de nuestros proveedores y clientes. Hay también que generar estas barreras y mecanismos para lograr una operación segura y garantizar lo que llamamos la continuidad operativa de los negocios. En conclusión: es éste nuestro proyecto permanente.

Nosotros invertimos mucho dinero tanto en infraestructura y capacitación como en adquisición de talento para cumplir con esta misión fundamental y, al mismo tiempo, generando valor y cubriendo necesidades muy importantes en el mercado. Atender esta necesidad se vuelve urgente. Estamos en el ojo del huracán.

Otros proyectos muy importantes los tenemos con algunas  organizaciones paralelas. Hay uno en particular que nos interesa potenciar este año con Grupo Dii. Es un proyecto educativo enfocado a niños con necesidades especiales de educación a cargo de una compañera de trabajo que tuvo la fortuna de tener uno de estos seres especiales tocados por la naturaleza y la divinidad, como diría ella, con una hija con autismo y, a partir de su experiencia, ha creado una serie de conocimientos y convocado a una serie de personas. La invitación de KONESH fue a que utilizara toda esta experiencia y conocimientos propios para beneficiar a otros papás.  De manera que esta organización está enfocada a brindar educación a todo aquel que necesite ayuda especializada pero, en realidad, somos muy pocos los que no necesitamos algún tipo de ayuda especializada en la educación. No sólo se trata de niños con características muy especiales. Todos los niños tienen características especiales. Y este proyecto ayuda mucho a los papás para responderse la pregunta de: “¿Qué pasará cuando yo no esté?” De aquí se desprenden otros planteamientos:  ¿Cómo podemos hacer que los niños y niñas con características especiales que, repito, son casi todos, puedan aprender a aprender, cómo van a poder incrustarse en la vida productiva y cómo podrán ser de alguna manera autosuficientes en un mundo tan salvaje como en el que vivimos?

Tenemos más proyectos con la maestra Carmen Nozal. Hemos publicado ya su libro Poesía reunida: 1991-2021 y existe la posibilidad de editar un par de libros más. También hemos visto necesario crear tres libros como testimonio sobre la experiencia de KONESH. Trabajaremos muy duro en eso.

 Además, tenemos muchas ganas de seguir apoyando el proyecto de Mariana Yáñez ahora con la cultura huasteca. El proyecto de Salvador Barrena es un ensayo sobre pensamiento e ideas contemporáneas. No quiero adelantar mucho pero lo publicaremos este año tanto en papel como de forma electrónica. Asimismo, queremos seguir impulsando al teatro en México. Estamos buscando oportunidades y autores. Hay un par de proyectos de investigación con la UNAM  que ya estamos  viviendo. Por otro lado, están llegando practicantes de la UNAM a aportar ideas y a recibir un poco de nuestra experiencia para formar profesionales en nuestro rubro.

Estamos muy interesados en que nuestros espacios de trabajo se vuelvan galería. Por ello, hemos estado en contacto con muchos artistas plásticos y tenemos la muy clara intención, una vez que pase la pandemia, de poder generar espacios de venta y difusión de las artes plásticas. También estamos dispuestos a escuchar ideas y acercarnos a otros creadores y a otros entornos culturales y descubrir qué otros proyectos podemos apoyar en 2022.

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En México, ¿dónde podemos ver el trabajo de KONESH en la cultura o en diferentes gremios?

Hay varios resultados de nuestro esfuerzo, el cual ya  es muy antiguo en apoyar la cultura. Llevamos más de siete años trabajando, activamente, en distintos rubros. Dentro del mundo del teatro, uno de los primeros proyectos que apoyamos fue Fantasmas del imperio, una obra de teatro de la autora Jimena Gutiérrez que se presentó durante una larga temporada en el Castillo de Chapultepec y que tenía la misión de contar, de otra manera, la historia de México y no necesariamente la historia oficial. Constituyó una serie de textos muy brillantes e interesantes para nosotros. Teatro en corto de mi amigo y dramaturgo Carlos Mújica. Aquí lo que hicimos fue llevar el teatro a nuestras oficinas y a las oficinas de nuestros clientes. Un proyecto muy exitoso en términos de riqueza de impacto. Para muchos ésta fue la primera aproximación para el mundo del teatro lo que representó un privilegio participar, amén de la enorme calidad que tiene Carlos Mújica y lo agudo de sus microtextos maravillosos. La obra producida por Lissette Araiza, titulada La otra muerte  que también ocurrió en nuestros espacios de trabajo. El hecho de convertir la oficina  en un espacio de teatro y para las exposiciones ha tenido mucho éxito, pues no sólo participa nuestra comunidad sino también invitados de fuera. Nos gusta dar a conocer nuestros espacios de trabajo que, sin mucha adecuación, se prestan perfectamente para hacer buen teatro. La reciente publicación de la maestra galardonadísima y talentosísima Carmen Nozal, fue otro privilegio que tuvimos. Los tres libros de fotografía de Mariana Yáñez. Esta gran fotógrafa tiene un proyecto bellísimo de apoyo a la culturas originarias. Por ejemplo, en la huasteca y también experiencias maravillosas con la cultura mongola y con la cultura quechua en Perú, así como con la cultura del Tíbet con libros de fotos verdaderamente deliciosos que ilustran todos estos proyectos. KONESH aparece como un activador o patrocinador si se quiere ver así. La palabra no me gusta nada porque no es comercial el asunto y el resultado de este trabajo no produce dividendos para KONESH pero nos ayuda a justificar de alguna manera el gasto en la cultura porque es un gasto válido en nuestro rubro. Digamos que apoyar estos proyectos nos ha permitido tomar alguna parte de nuestros ingresos y convertirlos en este nuevo valor, traerlo a nuestra comunidad y posicionarnos como una empresa responsable y como una empresa activa en la mejora del entorno cultural.

Cabe decir, sobre todo en tiempo de pandemia, que la cultura no solo vincula sino que también cura, también da sentido, también sana. De manera que si tuviera que decir quienes son los principales beneficiarios de estos esfuerzos pues creo que somos nosotros mismos como organización, y también los creadores y pensadores que hemos tenido el privilegio de acompañar o más bien de ser acompañados por ellos y que se han acercado a nuestro entorno por estas colisiones que se producen en la vida medio caóticas, medio inexplicables, medio coincidentes.

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¿Con qué empresas ha trabajado KONESH y en qué países del mundo tiene representación?

KONESH en México está ubicado en todo el país, donde ya tiene actividad y contribuyentes que ascienden a 500,000 y que pueden consultarse en la página del SAT. Entre esos 500,000 contribuyentes hay 250 empresas que son las más grandes del mundo y del país  Por ejemplo, FENSA con OXXO y sus filiales como Coca Cola; Palacio de Hierro; Louis Vuitton; Philips; Suaroski; Cristian Dior, por decir sólo algunos nombres. Es de la mano de nuestros clientes internacionales que nosotros hemos podido llegar a atender necesidades en prácticamente toda América Latina y algunos países europeos como Holanda, Italia, España, y EU. Tenemos clientes en muchos lados del mundo por dos razones: por una parte porque  la operación de nuestros clientes ocurre en más de un país y, por otra, por la iniciativa de factura electrónica a partir de la experiencia mexicana. Esto es muy importante rescatarlo pues es una experiencia que se está replicando en muchos otros países por exitosa y por contar con años de trabajo en el modelo mexicano pues hemos sido llamados y llevados de la mano por estos clientes internacionales para ir a atender proyectos a Chile, Italia, España, o a otros lados donde la factura electrónica está siendo implementada.

Son innumerables las empresas que podemos cubrir de todos giros y de las más diversas naturalezas y tamaños.

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 ¿Por qué si es una empresa de facturación, tiene que ver con cultura?

Todos tenemos que ver con la cultura. El hallazgo en KONESH es que nos dimos cuenta de eso y decidimos tomar un papel activo en la promoción de la misma. Sobre todo y primero viendo hacia adentro en la comunidad más cercana de nuestro equipo de trabajo. El acceso a la cultura es un privilegio y un derecho humano. También es un privilegio raro en estos tiempos. Es un privilegio y también una herramienta para poder crecer. No se puede pensar en una organización que crezca económicamente, que crezca en número de sus clientes, que crezca en productividad sin crecer en el mundo de las ideas, sin  crecer en el mundo del conocimiento, sin crecer en el mundo del conocimiento de nuestra identidad y de nuestra historia y del arte y de lo bello. No se puede crecer en lo material sin crecer en lo espiritual y esto pasa también en las organizaciones. Las organizaciones que sólo crecen en la parte material me parece a mí que acaban corrompiéndose o derrumbándose Crecer también en la parte espiritual con nuestro equipo nos abre muchas posibilidades muy prácticas y muy tangibles. No es lo mismo que un muchacho de 30 años se siente hablar con el director de sistemas de una empresa transnacional y global en su idioma sobre los asuntos que ocupan en su país, hablar sobre arte o sobre cultura o sobre historia de México, a solamente hablar de negocios. La cultura abre puertas de manera que lo más natural para una empresa de facturación es que se vincule con el mundo de la cultura como un instrumento de crecimiento. La otra parte muy importante es hacerse responsable de que como organización ya no muy pequeña, impactamos a nuestra comunidad y para impactar a la comunidad y nutrirse de ese impacto pues es necesario entender a la comunidad en la que uno está. Estamos hablando de México pero también cuando estamos en otros entornos, en otros países tenemos que entender a esas comunidades a partir de sus expresiones culturales porque son las expresiones más intrínsecas a su ser y a su alma. De manera que este vínculo con la cultura nos regresa de muchas formas para crecer.

Creo que en este momento, en la coyuntura en la que vivimos, los estados en el mundo han dado muchos pasos atrás en el apoyo a la cultura porque han tenido que atender prioridades de otra naturaleza. Quiero pensar en temas de salud, educación, desarrollo sustentable, combatir la pobreza extrema, entre otros tópicos. Así, se ha dejado de lado el apoyo a la cultura. Considero que es responsabilidad de la iniciativa privada entender este papel histórico que está dándose para tomar y defender con nuestras propias manos el acceso a la cultura tanto para los creadores como para los consumidores y para los artistas. Cuando hablo de cultura no sólo me refiero al arte sino también a la ciencia y a todo aquello que hace de la expresión humana algo único e irrepetible. Es el momento histórico para que la iniciativa privada, sobre todo las pequeñas y medianas empresas que estamos más en contacto con nuestra gente en nuestro país y con nuestra gente fuera del país, tomemos un papel activo para defender el mundo de la cultura. Es un error pensar que esto es potestad única del estado. Afortunadamente, en los estados existen maneras de apoyar proyectos culturales que son de nuestro interés a partir de la vinculación que tenemos con creadores y pensadores para tomar parte de nuestras obligaciones y dirigirlas a este tipo de proyectos. Yo diría que no es por ser una empresa de facturación que tenemos una vinculación con la cultura sino por ser una comunidad productiva que vive en este país y que se beneficia de lo que este país provee que tenemos la obligación de apoyar los proyectos culturales.  Y creo que ésta es una obligación histórica de todos los empresarios de todo tipo en este momento.

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¿Cuáles son los objetivos generales y particulares de KONESH?

KONESH  es un proyecto de comunidad productiva en donde las personas son el centro. Cuando hablamos de personas, nos referimos a las personas que trabajan en nuestro equipo, que hacen la comunidad del cliente y a las personas que forman las organizaciones que son nuestros proveedores y socios de negocio. Cuando digo que es un proyecto que se centra en las personas, digo que es un proyecto que busca generar bienestar en las personas a partir de la generación de valor y del intercambio de valor correcto y justo a partir del conocimiento, de la innovación y del entendimiento de las necesidades.

En KONESH hemos aprendido que el valor se genera cuando a una necesidad se le puede asociar una habilidad y esta habilidad está al alcance del proveedor de la habilidad como del receptor de la habilidad. Si estas condiciones se cumplen entonces podemos generar.

Un objetivo particular de KONESH es crear bienestar a partir de la generación de valor a lo largo de toda comunidad para lo cual otro objetivo es crear comunidad y vincularse con la comunidad en la que estamos.

Sobre los objetivos generales debo decir que nosotros somos una empresa de tecnología de la información especializada en la generación de comprobantes fiscales digitales especializados también en la seguridad informática para proteger la valiosísima información que hay en estos comprobantes especializados para crear los medios tecnológicos de procesos de estructura organizacional y conectar a mis clientes con sus clientes para poder intercambiar estos documentos y otros documentos. Hay que contar con la habilidad de generar a mis clientes con sus proveedores  a partir de las posibilidades que los proveedores tienen para integrarse a los procesos de mi cliente. De esta manera, hemos tenido que desarrollar la habilidad de integrar sistemas, personas, estructuras organizacionales, culturas, para poder crear los beneficios necesarios en la generación de documentos.

Un objetivo muy importante es acompañar a mis clientes en poder  cumplir con la ley en lo que se refiere a la comprobación fiscal por Internet, al mismo tiempo que cumplir generando beneficios que sean tangibles, medibles, e importantes como por ejemplo utilizar la factura electrónica y el intercambio electrónico de documentos para ahorrar dinero y reducir los ciclos de cobranza y los ciclos de pago para aumentar la calidad en la relación con los proveedores y con los clientes.

Esto aterriza en clientes como el Palacio de Hierro  para poder crear portales para que el cliente pueda obtener su factura sin tener que hacer fila o crear elementos para que el cliente pueda decidir como facturar lo que compra en una tienda de vinos o en una tienda de autoservicio. O bien para que un proveedor pueda recibir a partir de un sitio en Internet todas las órdenes de compra, mandar sus facturas, obtener validaciones, estatus de sus pagos o bien poder descargar del SAT toda la información que tiene un contribuyente y que ha sido generada para él o que él mismo ha generado para poder responder a requerimientos de la autoridad en tiempo y forma. Esta ha sido nuestra forma de proceder durante más de dieciséis años.

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¿Por que le interesaría a un empresario trabajar con KONESH?

KONESH ofrece la posibilidad de resolver el problema de cumplimiento generando además beneficios, no solo los beneficios que provienen del ejercicio de cumplir bien, sino beneficios de buscar ahorro, eficiencia y aprendizaje, y, por otro lado, la experiencia de KONESH que es personal y que tiene que ver con necesidades específicas. Nosotros no queremos incluir a nuestros clientes en nuestros modelos de solución. Nosotros lo que hacemos es entender nuestros modelos de solución y adaptarlos a las necesidades específicas de nuestro clientes. Por último, producimos valor muy rápido con un mínimo de riesgo. Producimos mucho valor y el promedio es que de cada peso que inviertes en una solución que provee KONESH tú obtienes cuarenta o cincuenta veces ese beneficio en el corto plazo.

Posteriormente, está la posibilidad de que podamos interactuar y participar de todos estos proyectos como una comunidad que, a fin de cuentas, es lo que somos.

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¿Cuáles son los límites de KONESH?

KONESH no tiene límites, nunca los he visto, no los conozco, no se me ocurre uno. No estamos limitados ni por lo que sabemos hacer ni por nuestro mercado ni por nuestro entorno geográfico ni por nuestro entorno cultural. Está el mundo y lo que conocemos de él. Si tenemos que reinventarnos cien veces, obtenemos esa capacidad. Tenemos un sólido vínculo entre nosotros y con nuestros clientes lo cual nos permite llegar a donde decidamos.

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¿Cuál es el compromiso de KONESH para sus trabajadores y qué modelo ha implementado para una empresa exitosa en México?

 El principal activo de KONESH es su gente. Aquí es muy real y lo palpamos todos los días. Es notorio que la rotación de KONESH, es decir, la entrada y salida de personal nuevo es muy bajita. La gente que llega a KONESH llega para quedarse. La razón de esto no es sólo la cantidad de prebendas que hemos generado sino un entorno seguro. Nosotros, los colaboradores de KONESH, hemos creado una cultura de trabajo en donde cada uno de nosotros puede volverse socio de la empresa. Actualmente, tenemos 17 socios y el plan de carreara es que cada uno de los trabajadores que aporta valor en KONESH llegue a serlo. Al ser socios, nos hemos creado un esquema de salud  muy sólido, en donde tenemos acceso a los mejores hospitales de México y del mundo a través del seguro de gastos médicos mayores. También tenemos un sistema de recompensas que es directamente proporcional al beneficio que obtenemos.  No contamos con una estructura de inversores ni  participamos en la bolsa ni en  corporativos. Financiando nuestra operación, trabajamos para nosotros mismos. Nos gusta decir que en KONESH comemos lo que cazamos, de tal modo que cuando KONESH crece, también crecen nuestros ingresos y posibilidades. En KONESH hemos inventado un viaje al año en donde viajamos todos los colaboradores. Todos son muy valiosos para nosotros: desde la señora que muy empeñosamente nos cuida y mantiene limpias las oficinas, trabajo que en la pandemia es muy importante, la señora que cocina para nosotros, el chef que ha diseñado nuestros menús o la persona que administra el comedor, o el ingeniero más especializado o yo, somos considerados equivalentes, no iguales pero tenemos los mismos derechos y obligaciones.  Organizamos un viaje anual. Ya hemos ido a Roma, París, Disney etc, Y estos viajes se han vuelto una autorecompensa muy importante. También está el acceso a la cultura. Si decides estudiar y traer conocimiento nuevo a KONESH, la mitad de los estudios los cubre KONESH y la otra mitad, el que estudie. Tenemos convenios con el TEC de Monterrey, entre otras universidades. Además, el esquema de vacaciones está por encima de lo que la ley propone: en vez de una semana contamos con cuatro semanas al año y por ello tenemos que organizarnos muy bien para cubrir los huecos que dejan nuestros compañeros. Cada uno de los compañeros es indispensable y fundamental para la operación pero tenemos que organizarnos para cubrirnos unos a otros. Asimismo, gozamos de un montón de prebendas más que no están estipuladas en nuestro contrato pero tienen que ver con el trato de personas con personas y cuando aparecen situaciones especiales nos apoyamos. Porque la idea fundamental de KONESH es crear comunidad y se crea comunidad a partir de crear vínculos personales con las personas que trabajan. Nosotros no creemos en esa ridiculez de que en el trabajo somos unos y en la vida personal somos otros.  El trabajo es una situación personal, el proyecto de vida es una situación personal y la idea de una empresa es apoyar estos proyectos de vida. Y esto es muy sencillo pues es la clave del éxito. Nuestros clientes se sienten atendidos por dueños, es decir, por gente que está muy comprometida y que es capaz de crear ideas para salvar la operación o para comprometerse con los problemas de nuestros clientes porque de ello depende nuestro proyecto de vida. Nosotros no tenemos empleados: nosotros tenemos socios y colaboradores y estamos todos mezclados en un proyecto común que nos beneficia a todos.

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¿Cuáles serían las recomendaciones de KONESH para los empresarios que apenas empiezan en el aspecto de la facturación?

Me voy a permitir hacer una recomendación para todos los empresarios en general y, en particular, para los nuevos empresarios. Tradicionalmente, los empresarios delegamos el asunto fiscal en manos de nuestros contadores. Hemos sido educados con la noción de que el problema fiscal es técnico y está dirigido a contadores, pues es  relativamente trivial.

La primera invitación a los empresarios es desechar este mito y hacerse cargo pues las consecuencias de no cumplir adecuadamente o tomar decisiones equivocadas en el entorno fiscal puede llevar a la destrucción de un negocio. Están establecidas en el código civil, en el código penal y en el fiscal penas corpóreas que tienen que ver directamente con el patrimonio y la integridad de los empresarios  Por lo que no  es responsable dejar todo en manos del contador. Además tenemos la obligación de proteger al contador. Generalmente, los contadores no son fiscalistas especializados, no siempre conocen los pormenores tecnológicos y en nuestro país la comprobación fiscal se realiza mediante medios electrónicos. Por ello, no hay que delegar en manos de los contadores la responsabilidad. Es inapropiado y cruel para el contador. Además, existe una posibilidad muy grande de fallar en el intento de cumplir con costos enormes en multas y en impuestos. Por ello, hay que hacerse cargo del negocio.

La segunda recomendación es conocer lo que implica cumplir. KONESH hace muchos seminarios gratuitos. Todo aquel que quiera participar puede contactarse con nosotros a través de nuestra página http://www.konesh.com.mx.

La tercera recomendación es entender a la organización de cara a la autoridad y a los contribuyentes como un ecosistema conectado de datos. El tema de la data no puede verse como algo aislado: la contabilidad separada de los inventarios, de la nómina, de la facturación. La autoridad nos ve como un ecosistema interconectado de datos. Los datos contables están conectados a los bancos y ambos a la facturación y todo a la importación y en esta visión de la empresa como un ecosistema de datos interconectados estrechamente participa el SAT, la Secretaría de Trabajo, la Secretaría de Comunicación y Transporte, el IMSS, la Guardia Nacional en donde la información que nosotros damos debe de ser muy consistente con la información de las facturas y de los que trabajan con nosotros.

Por ello, es que hay que apoyarse en organizaciones como KONESH para que se pueda integrar todo este universo de datos, aparentemente, desconectados. Y también para generar respuestas y para poder vernos a nosotros mismos como un ecosistema de datos. Esto tiene ventajas y beneficios no sólo en términos de cumplimiento si usamos toda la data que hemos generado para relacionarnos con clientes y proveedores. Tenemos oportunidades para identificar fugas de ingreso y  oportunidades de mejora, para crear posibilidades de compra, para agruparnos a otras entidades vendedoras. Es decir, tenemos que aprender a usar los datos que hemos generado no sólo para cumplir fiscalmente sino para vernos a nosotros mismos con elementos muy tangibles y generar mayor oportunidad de valor.

En resumen: el esfuerzo que nos toma cumplir, puede usarse también si se usa adecuadamente para crecer esa misma inversión y para tener un mejor desempeño organizacional. Los empresarios viejos tenemos que corregir muchos errores cometidos desde un inicio pero los empresarios nuevos pueden hacer las cosas bien desde un inicio.


Alelí Prada: Premio Lisímaco Chavarría 2021

Alelí Prada, poeta y cantautora costarricense, es la actual ganadora del Premio de
Poesía Lisímaco Chavarría con el poemario titulado La gruta de sus pasos. Dicho premio
se encuentra organizado por el Centro Cultural e Histórico José María Ferrer de Costa Rica,
en el cual esta autora obtuvo el primer lugar en la categoría de “Autores publicados”.

“Para mí representa una sorpresa, no solo en el sentido común de la palabra, sino por lo significativo que es para mí un premio de este tipo, tomando en consideración el panorama actual de pandemia donde cualquier cosa que nos logre sacar de la faz de lo cotidiano se vuelve algo maravilloso” menciona la autora.

El libro premiado se encuentra constituido a partir del dilema de la memoria, tal como lo plantea Prada:

“El texto plantea un escenario húmedo y oscuro desde el cual el yo se ve obligado salir. Esta idea encierra un planteamiento específico: que hay memorias que son una gruta. La gruta de sus pasos se basa en esa búsqueda, en la pregunta de ¿qué tan escondida y húmeda es la memoria de alguien, o algo, que pasó por nosotras o nosotros?”

Estructuralmente, el texto se encuentra dividido en tres secciones:

“La primera parte se llama Lesiones. Desde ahí comienza, no desde la forma lineal de la memoria, sino desde el golpe, desde la herida. La segunda sección se llama Reminiscencias de la noche, que es el comenzar a recordar, porque después del dolor, después de la herida, queda esa reminiscencia, ese algo que quedó palpitando: el inicio verdadero. La última parte se titula Pena de muerte, pues considero que después de cada golpe y herida, y su consciencia, hay un retorno a esa crucifixión de la que hablo en los poemas; un saber que hay que morir y resucitar, para volver y volver (…) De esta forma, uno de los primeros poemas de esta última sección se titula “Viacrucis”, el cual plantea la idea de morir como un acto político, y el morir como una puerta para nacer diferente”

Su ópera prima literaria, Cuando llueve sobre el hormiguero, fue publicada por la editorial Nueva York Poetry Press en Estados Unidos a mediados del anterior mes de julio (Disponible en Amazon). Como parte de la presentación de este, Alelí participó en el Festival poético “Lectura del fin del mundo”, celebrado recientemente en Ciudad de México, junto con otra serie de poetas de Costa Rica, Colombia y México, organizado por Revista Literaria Cardenal. Además, como cantautora, Prada lanzó su sencillo “Animal” durante el mes de febrero, anticipando su primer EP, Mutamorfosis, que continuará presentando a lo largo del presente año.

La ceremonia de premiación del Certamen Lisímaco Chavarría se efectuará el sábado 28 de agosto en las inmediaciones del centro cultural organizador, en la ciudad de San José, Costa Rica.


Fotografía: Alejandro Cabezas
Entrevista: Alberto Agüero






Alelí Prada es una cantautora, poeta y compositora costarricense. Estudiosa, creadora y entusiasta de las historias, las ideas y los sonidos. Ha participado en diversos escenarios artísticos, desde teatro, música coral, música original, interpretación de canciones, oratorias, recitales de poesía, entre otros. Hoy desarrolla su proyecto como solista con música original y producción literaria. Recientemente, sacó su primer sencillo “Animal” junto a la cantautora colombiana Laura Román en plataformas digitales; anticipando un EP del presente año. Asimismo ,además de su primer poemario “Cuando llueve sobre el hormiguero” con la editorial New York Poetry Press, algunos de sus textos se pueden encontrar en la antología “Y2K” de la Editorial Estudiantil de la UCR, en “Desacuerdos” del proyecto Escritoras Aflorantes, “Antología de poesía joven costarricense” por parte de Ministerio de Cultura y Juventud de Costa Rica, la revista Liberoamérica, Oxímoron, Atunis, entre otras.

Fernando Leal Audirac: un genio contemporáneo

por Carmen Nozal


A diferencia de muchos artistas, Fernando Leal Audirac resulta inclasificable: su arte obedece a una ruta diseñada por él mismo donde el rigor y el refinamiento logran un equilibrio extraordinario, convirtiéndolo en uno de los genios más sobresalientes de las artes plásticas contemporáneas.

Su vida es profunda y polifacética; tiene diversas aristas: es pintor, dibujante, diseñador, grabador, fresquista y escultor. Experto en la encáustica, el temple al huevo, y el óleo, muestra una combinación asombrosa con la tecnología moderna.

Nacido en la Ciudad de México, conoció el mundo del arte desde muy temprana edad gracias a su familia: es hijo de Fernando Leal (1896-1964), fundador del muralismo mexicano y de la pintora Francine Audirac (1928-1974), retratista y muralista. Así, su destino se trazó de manera indiscutible y bajo la guía de Guillermo Sánchez Lemus, inició sus estudios en técnicas pictóricas medievales y renacentistas. Desde ese momento a la actualidad, Leal Audirac no ha cesado de entregar al arte un sinfín de creaciones totalmente revolucionarias e imprescindibles.

A mí me tocó conocerlo en 1992, aquí, en su estudio de la Colonia Roma Norte, a unas calles de mi casa. Nuestro amigo, el pintor Felipe Posadas, me invitó a una de las reuniones semanales que se llevaba a cabo junto con otros destacados intelectuales y artistas de talla internacional. En ese espacio, había fundado desde los años ochenta un Salón Intelectual, conocido por todos como el Grupo de los Viernes. Ahí tuve el honor de conocer a Juan Acha, Arturo González Cosío, José Luis Cuevas, Ernesto de la Peña y Jan William, quien nunca faltaba, por solo citar a algunos. De los que no conocí, pero que también asistieron, doy cuenta de: Francis Alÿs, Arnold Belkin, Shiffra Goldman, Miguel Peraza, Jorge Pablo de Aguinaco, Jens Jesen, Pierre Restany, Phil Kelly, Álvaro Díaz, y Mahia Biblos, entre muchas otras grandes figuras que desfilaban por esta casa con una mezcla de entrañable amistad y deslumbramiento por su quehacer artístico.  Además de ser un gran anfitrión, siempre ha sido bendecido con el don de la palabra: sus conversaciones atrapan la atención de cualquiera por estar llenas de conocimiento y cercanía.

Mucho podría seguir escribiendo entorno a este verdadero maestro pero mejor los invito a asomarse a su universo para escuchar lo que tiene que decir sobre estos ocho cuestionamientos de los que hace un tratado y un deleite acerca del arte y sus visiones.


¿Qué lugar ocupan en tu obra el sexo, el dolor y el arte?

El sexo, el dolor y el arte son una unidad indivisible e inalienable de la condición humana. Como se ha demostrado en todas las culturas desde la antigüedad, la sexualidad ha sido siempre el motor del mundo y su instrumento más eficaz de poder. Desde mi primera exposición significativa El antirretrato del Dr. Villanueva, 1991, la relación entre el poder y la sexualidad ha sido una constante que he analizado en mi obra a lo largo de los años. La sexualidad, el placer y el dolor son los fundamentos que subyacen en la conformación básica de las sociedades. Más allá de estos pilares se encuentra la interrogante irresuelta de la devoración universal, la necesidad de comer para lograr la continuidad de la vida.

Idealmente, podríamos imaginar un cosmos en el que el acto de alimentarnos no fuere necesario o que para ello no tuviéramos que matar o cosechar nada. Más aún, donde no tuviésemos que envejecer o morir… Si aceptamos la muerte como el evento que da significado a la vida y a la cultura humana, al marcar la existencia del tiempo, entonces nos queda aún la cuestión sin respuesta del imperativo del sufrimiento. En la devoración universal el todo se alimenta de sí mismo —Uroboros— en una interminable serie de transfinitos impensables.

El ser humano tiene el don de la memoria y, por ende, de la conciencia, probablemente su mayor fuente de placer y de inagotable sufrimiento. Las religiones y la filosofía han tratado de encontrarle una razón al sufrimiento, reconociendo al final que nos encontramos en el vacío y sin la capacidad de dar sentido al mundo. Los problemas derivados de la fe y/o el conocimiento del Absoluto han estancado a las religiones relegándolas a la esfera de la fe, mientras el pensamiento filosófico se ha desplazado, mañosamente, de problemas insolubles como la existencia de Dios o la explicación de la Nada, al terreno más “científico” del lenguaje, no tanto qué conocemos sino cómo conocemos.

Desde luego, elucidaciones tan complejas escapan a la intención de mi respuesta, que quisiera ser sintética. La situación del arte es distinta a la de las religiones, la filosofía o la ciencia, pues el arte no pretende obtener nuestra “fe”, ni tampoco utiliza los medios del pensamiento filosófico para darnos un porqué, ni mucho menos nos aclara la “mecánica” del cómo subyacente en las ciencias físico-matemáticas y de la naturaleza. Más bien, su “utilidad” reside en proveernos con un para qué al inventar escenarios de pensamiento que nos hagan soportable la soledad ontológica.

Es en su poder liberatorio y cuestionador que radica la importancia de la actividad artística, necesaria para soportar la incomprensibilidad de la vida. Por ese motivo, los Estados y las religiones se han valido siempre de los artistas para, contrariamente a la esencia insoslayable del arte, tratar de enajenar a los pueblos: nacen, así, las mitologías.

Los grupos sociales y los individuos-masa no pueden sobrevivir sin, al menos, un sucedáneo del arte. Los ejemplos son innumerables, desde la música popular hasta los colores de los uniformes de las fuerzas del “orden”… La declaración de “amor” del ciudadano más desprovisto de educación requiere, sin embargo, de algún artilugio pleno de cursilería para manifestar sus sentimientos.

En la época de las redes sociales el mundo se ha transformado en una “obra de arte” de vacío globalizado por medio de la incomunicación.

La limitada concepción de los sentimientos, como reflejo abstracto de la esfera de la sexualidad, requiere de la permanente renovación del arte, en tanto que el sentimentalismo y la cursilería son parte de los indispensables ingredientes con los que las masas se autocontrolan o son controladas a través del equívoco.

En el mundo de las redes sociales la banalidad se ha instaurado como forma de incomunicación global y sustituto placebo del nutrimiento artístico a través de la homogeneización de los sentimientos, simplificándolos, hasta llevarnos al absurdo de la “intimidad pública”: teniendo como resultado una sociedad consumista cada vez más dócil.

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Si del mar al cielo hay un horizonte ¿qué hay de tu pintura al espectador?

Me decía Ernesto De la Peña que en la correcta traducción del Génesis del arameo se dice que Dios creó el cielo arriba y el cielo abajo… Malevich afirmaba que siempre estamos en el horizonte, lo que nos resultaría cierto, considerando la esfericidad de la Tierra y el problema del presente continuo tratado en la filosofía Zen y de diferente manera por Heidegger.

Después de que Claude Monet inventara el azul del cielo, como quería Wilde o elogiaba Cézanne, disolviendo los confines entre cielo, mar y tierra en una bruma de medios tonos, magistral y táctilmente tratados al óleo, la noción de “distancia” adquiere de manera casi premonitoria un valor fractal en la pintura.

Por todo lo anterior, visto que el claroscuro inventado en el Renacimiento por Leonardo esfumaba ya desde entonces los contornos entre fondo y figura, creando la atmósfera, esa imprecisa ilusión de distancia entre el yo y lo otro, amalgamándolos en una unidad amorfa y gelatinosa que llamaremos vida, el pensamiento pictórico no concibe una distancia entre la obra y el espectador ya que éste la anima con su mirada y, a su vez, es observado desde ella y se observa en ella. ¿Quién está más vivo, la obra o el espectador?

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Si tuvieras un pincel mágico ¿qué corregirías de la historia del arte?

De manera casi increíble la historia del arte que, como toda “historia”, es un género literario basado en la beatífica ingenuidad de los creyentes en los “hechos”, resulta paradójicamente justa en el largo plazo. Me viene en mente la frase de Ortega y Gasset “la pintura es la más compleja y la más evidente de las artes, se ve.

El problema de base es la instrucción que ha sido planificada para insensibilizar a las masas desde la infancia, para hacerlas más productivas. Se nos ha hecho creer que el objetivo de la instrucción (no de la educación) es la memorización de datos, más no su comprensión. Aprender a “memorizar”, no a pensar. Aprender a “leer y a escribir”, no a dibujar. Recordemos a Leonardo: “la escritura es también un dibujo”.

De tiempo atrás el proceso de desculturización ha logrado confundir la diversidad lingüística, entendida como la intraducibilidad de los lenguajes artísticos, de uno a otro, con su “interpretación narrativa”. Las personas que creían “que sabían leer” pudieron formular la gran pregunta: ¿Si lo puedo decir con palabras para qué lo pinto?… “Todo lo que se puede decir de una obra es todo lo que no está en ella” (Derrida). El problema se llama intransferibilidad lingüística.

Hoy día, lo inmediato de la imagen en las redes sociales ha logrado el “milagro” de la mediatización totalizadora. La abolición de las fronteras entre palabra e imagen, que hubiésemos deseado, se realiza en nuestros amargos tiempos en forma perversa. Un ejemplo son los graffiti del pasado que eran dibujos con imágenes figurativas. Hoy, en su mayoría, son “caligrafías”, escritos voluntariamente incomprensibles, scribblings, ni dibujos ni palabras, pero tampoco metalingüística.

La rebelión domada, la generación de “todos somos rebeldes”, con tatuajes, porque todos somos “anticonformistas”… Los gobiernos nos dan permiso de transgredir. Todos somos diferentes, porque todos somos iguales. Somos diferentes porque estamos vestidos de forma igualmente diferente, la piel tatuada. Mientras tanto los algoritmos que determinan nuestra identidad fluyen en el capital virtual: Time was Money… whereas now, Ethereum is Time…

Volviendo al inicio, digo que la historia del arte es paradójicamente justa porque se corrige a sí misma, en la medida que la interacción con la obra se renueva con miradas frescas. “El buen gusto de hoy es el mal gusto de mañana”, afirmaba Ibargüengoitia. Hay solo que volver a aprender a ver y tal vez a leer…

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Lo peor de la plástica contemporánea.

En una de sus tantas frases afortunadas, Pablo Picasso, respondió irónicamente cuando le preguntaron “¿Qué piensa usted del arte moderno?” “Todo lo que no es moderno, no es arte”. Concepto que anticipaba la idea de lo contemporáneo. En lo moderno existe el aparente estremecimiento de lo que es permanentemente novedoso y nos asombra como el primer día que lo vimos. En lo contemporáneo, el rigor de la libertad permite que ya lo hayamos visto, sin importar si alguna vez fue moderno.

“Moderno” y “contemporáneo”: En el mundo del mercado del arte, ferias, galerías, museos y demás agentes de distribución, la figura del “artista” ha sido sustituida por la del “curador”, categoría, esta última, que antes ocupaban historiadores, críticos y teóricos de arte. Siempre, o casi siempre, se ha tratado de “explicadores” del arte, que trazan un puente entre el público y el “imponderable” artístico.

Hasta no hace mucho tiempo, Achille Bonito Oliva, padre de los curadores de arte, junto con su predecesor Pierre Restany, era un personaje con un cúmulo de conocimientos sobre la historia del arte y sus técnicas. Hoy día, sus infinitos emuladores han remplazado con arrogancia sus conocimientos en la materia. La esfera de la charlatanería y del servilismo al bostezo de la novedad han agotado los recursos imaginativos de los buscadores de quimeras.

El convencionalismo galopante de los inventores de “agua quemada” se añade a la sed inagotable de los buscadores de tesoros, como aparecen en las películas de John Ford. La mirada “hipnótica” de Marina Abramovic cuesta miles de euros… ¡Menos mal, porque tiene ojos bellísimos!…

Afortunadamente, Manzoni, casi sesenta años antes, supo como enlatar una bocanada de aire puro de Milán… sin que lo disturbara el vacío imperfecto en la galería de Colette Allendy, mientras lo cogía de la mano, en silencio, Pierre Restany.

Otro de los innegables descubridores del “agua tibia”, Allan Kaprow, nos regaló su llanto mientras Pierre Restany, Gino Di Maggio y yo tratábamos de consolarlo, en un restaurante sardo en Milán, casi treinta años atrás. Todo porque el antagonista de Pierre, Achille, se había permitido manchar con sus ideas un libro cuya “paternidad indiscutible” pertenecía al adorable Pierre… Allan, pidiendo afectuosa y dignamente ayuda nos narró, para conmovernos, su encuentro en un elevador con Marcel Duchamp. Sus lágrimas y la inolvidable cita del diálogo entre Mae West y Anthony Queen: “Do you have a cigar in your pocket or you’re just excited to meet me?” como referencia angular a su encuentro con Duchamp, “Look, mine is bigger”, no sirvieron de nada. El orgullo de los curadores prevaleció sin remedio y fue así como el catálogo razonado de la obra de Kaprow, para el Centro Pompidou, no se publicó sino hasta muchos años más tarde. De todas formas, injustificadamente, le negaron la muestra en el Pompidou en ese momento.

Lo peor de la plástica contemporánea es que se obsesione por “ser contemporánea” y no simplemente lo sea.

No hay solución porque no hay problema, Marcel Duchamp.

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Tres consejos a un pintor que inicia.

Gauguin decía que él vivía para admirar y aprender de la obra de los genios. Nunca se acaba de aprender en materia artística.

La pintura es un arte muy antiguo y difícil que requiere disciplina y conocimiento histórico. El pintor debe realizar diversas actividades simultáneas; si se tratara de música podríamos decir que es al mismo tiempo: el laudista, que realiza el violín; el compositor, que compone la obra y el intérprete, que la ejecuta. De manera similar, el pintor debe conocer la técnica, desde la hechura misma de los soportes y su preparación artesanal, hasta la vasta gama de técnicas pictóricas que se sobreponen en el tiempo. Debe también conjuntar las capacidades abstractas del compositor, con todos los matices matemáticos y geométricos que esto implica ya sea en relación a la forma que al color y, finalmente, debe poseer la capacidad de ejecución, como el violinista o el pianista. De alguna manera un pintor es un hombre-orquesta.

Pero, la pintura, es sobre todo una forma de ver y de vivir el mundo. Para el pintor la posibilidad de hacer visible lo invisible equivale a una forma de pensamiento, el pensamiento pictórico, lejos del cual no hay nada, porque no hay nada que pueda escapar a sus posibilidades: “La pittura è cosa mentale”, decía Leonardo.

La simultaneidad del tiempo pictórico es una de sus características sobresalientes. Por ejemplo, mientras en El nuevo testamento seguimos linealmente la narración de la vida y milagros de Cristo, en la pintura histórica todo, desde el nacimiento hasta la resurrección, puede aparecer simultáneamente representado y perceptible en una única mirada.

La animación en pintura no depende de la ilusión de movimiento que nos puede dar la “instantánea” congelada por la fotografía, que es siempre la sombra del instante, mientras que en la totalidad del tiempo pictórico, la animación o la “vida” no dependen de la representación de seres vivos sino del dinamismo interno de las estructuras pictóricas. De esta suerte una “naturaleza muerta” puede estar más “viva” y ser más dinámica que una carrera de caballos en una fotografía. Son conceptos diferentes.

A lo anterior, debemos añadir que la pintura y el dibujo interactúan y se complementan, pero son actividades artísticas independientes y requieren de disciplinas y maneras de pensar diferentes entre sí.

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Tu ritual antes de tocar el lienzo.

El ritual comienza desde la preparación del soporte. Como sabes, fui muy amigo y discípulo de dos grandes restauradores, Guillermo Sánchez Lemus y Manuel Serrano. Ellos me enseñaron mucho de lo que he aprendido en relación a los materiales de la pintura, que es imagen encarnada en sus propios materiales. Después, durante los largos años que he vivido en Italia, he aprendido y me he perfeccionado mucho más.

Para mi la técnica es la voz de la pintura. Volviendo a un ejemplo musical te diría que no se puede decir lo mismo con un cuarteto de cuerdas, que con un concierto para piano o una sinfonía… Ninguno de estos recursos es más válido que el otro, pero son en realidad intraducibles en su expresividad. Por ello, lo que digo con un temple de huevo o a la caseína no es lo mismo que lo que quiero expresar con una encáustica, un fresco o un óleo.

Muchas personas piensan que tengo muchos “estilos”, en realidad se trata de un pensamiento unitario expresado en forma poliédrica. Mis cuadros “figurativos” son tan abstractos, como mis cuadros “abstractos” son figurativos. Es la piel de la mirada y la mirada interior, no como metáfora, sino como la verdadera expresión de lo que veo y el cómo veo. Las imágenes que surgen del negativo de la imaginación asumiendo formas “reales” y la mirada interior, cuando cerramos los ojos y nos precipitamos en el abismo de la mácula. El terror de la conciencia: siempre estamos viendo, aún dormidos.

He estado trabajando recientemente sobre dos líneas, en apariencia, completamente diferentes; cuadros gráfico-pictóricos de gran formato al temple, que indagan sobre lo que he llamado (como mi homónimo libro de ensayos) la monumentalidad de lo íntimo y cuadros al temple y óleo que estoy realizando con bastidores que hicimos en Camboya con maderas especiales.

Como te iba diciendo, el cuadro empieza en el bastidor. Luego el ritual de la tensión y preparación de la tela. Hemos logrado, con mis amigos restauradores, resultados sorprendentes en donde las técnicas milenarias sirven como viejos odres” a nuevos vinos, técnicas antiguas al servicio de resultados extremadamente contemporáneos: los extremos en el infinito se tocan

El cuadro, como el poema en la página en blanco que según Mallarmé es energía metafísica, ya se encuentra presente desde la imprimatura. Miguel Ángel quitaba del mármol lo que sobraba para permitir liberación de la forma subyacente, de ahí emergen sus “Esclavos”. El poema no es sino la insinuación de la poesía, nos enseña Hölderlin. Una imprimación es ya un cuadro completo, antes de dar una pincelada, o trazar un gesto en ella. Siguen largas horas, o días, o semanas…, de observación en silencio de la tela “vacía”. La memoria, semilla de la imaginación, cultiva el recuerdo de lo visto, lo estudiado y lo hecho, como quien hace el recuento de su propia vida. Cada nuevo cuadro es siempre el primero y el último. Con más experiencia nos enfrentamos abiertamente a lo ignoto y nos movemos en la atemporalidad, los viejos maestros y los que no han nacido me acompañan, nos disolvemos en la otredad para encontrarnos. Conforme la obra avanza se cierra la partida y quedan menos movidas por hacer, la emoción es mayor porque los últimos toques pueden cambiar la totalidad del conjunto y dirigir nuestros pasos por senderos diversos en la vida. El agotamiento y la transfiguración demiúrgica.

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Dosis de refinamiento y de libertad en tu obra.

Creo haber respondido, con cierta extensión, en las preguntas anteriores. Lo que sí quiero subrayar es que no hay libertad sin rigor, puesto que no se pueden transgredir las reglas sin entenderlas. El refinamiento es el resultado de la difícil sencillez.

El dibujo, arte oriental por excelencia, nos enseña la introyección espiritual necesaria al samurái, al monje y al pintor. El arte de la espada y el pincel: el sendero de la estrategia es el camino de la vida.

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¿Cuál es la evolución del fresco al fresco transportable?

La técnica del fresco, técnica de la pintura mural por excelencia, junto con la encáustica, consiste en la fijación de los pigmentos molidos en agua, mediante su absorción o cristalización, en un aplanado, intonaco, de cal y arena. El proceso químico pasa primero por la calcinación (el fuego) del carbonato de calcio nativo, que se transforma a través de su apagamiento (el agua) en hidróxido de calcio, para luego recuperar, al añadirse la arena o polvo de mármol en el mortero, y gracias a la acción del anhídrido carbónico en la atmósfera (el aire) su forma original de carbonato de calcio. Este procedimiento antiquísimo es casi un ritual alquímico de transmutación del agua en mármol, atravesando por el fuego. El resultado es la superficie pictórica más resistente que se conoce. La técnica de la Eternidad.

La pintura al fresco es el equivalente de la escultura en mármol (a final de cuentas el fresco, ya seco, se transforma en mármol). En la escultura en mármol, o en piedra en general, no se puede más que quitar del bloque, a diferencia del modelado en barro o cera para la escultura en bronce, en donde se puede añadir o quitar a voluntad, como en la pintura al óleo. En el fresco, al revés que la escultura en mármol, solo se puede añadir, pero no suprimir ni retocar como se permite en el óleo. Por ello, Miguel Ángel quiso medirse en la Sixtina con el fresco, por ser el equivalente pictórico de la escultura en mármol.

La encáustica, casi tan antigua como el fresco, es de naturaleza opuesta. Pues, mientras el fresco ofrece un margen de trabajo muy limitado, ocho o diez horas por cada tarea de medio metro cuadrado cada vez, después de lo cual es imposible volver a trabajar sobre la superficie, la encáustica, pintura a la cera púnica aplicada a fuego, se puede retomar permanentemente: es la técnica de la eterna juventud.

El fresco, el agua y el mármol; la encáustica, el fuego y la cera.

Al fresco han sido confiados los contenidos épicos, religiosos o civiles más sobresalientes de la historia de Occidente. Es el arte pictórico supremo. La técnica de la “eternidad” asequible a los seres humanos a través de la memoria visual petrificada. El ejercicio máximo para los “pintores, pintores-pintores”.

El fresco, por su naturaleza arquitectónica monumental, requiere de una técnica compositiva completamente diferente de la de un cuadro de caballete, en donde el pintor decide formatos y proporciones y está a distancia del plano de proyección de la imagen, el cuadro. En la pintura mural el “cuadro” no existe. La imagen pictórica nos envuelve a 360o interactuando con la arquitectura. Estamos en el centro de la imagen, nos movemos dentro de ella. Seguimos el transcurso planificado por el arquitecto y el pintor, que también debe ser un arquitecto para entender y diseñar la ruta, el equilibrio y el recorrido visual del espectador que anima la pintura con desplazamiento.

Como se ve, la pintura al fresco, no se puede desvincular de su naturaleza arquitectónica, ni se puede producir sin esa referencia. ¿En qué consiste entonces un fresco transportable?

A partir del siglo XIX se hizo necesario desprender, por razones de conservación, algunos frescos de capillas y catedrales para transportarlos a soportes movibles que aseguraran su salvamento al independizarlos de los movimientos, filtraciones y humedades de los edificios para los que habían sido realizados. En algunos casos, los frescos desprendidos con la técnica del strappo se recolocaban in situ; en otros casos se conservaban, desvinculados de la arquitectura para la que habían sido concebidos, en museos, como si fueran cuadros de caballete. En ciertas ocasiones, más recientemente, se ha llegado a reconstruir en ámbitos museales el espacio real en el que se ubicaban.

A mediados de los años treinta del siglo pasado algunos pintores trataron de realizar frescos que, conservando sus características compositivas monumentales, pudiesen cambiar su “instalación”. Los soportes necesarios y el peso, debido al espesor de los aplanados, dieron resultados válidos pero limitados.

Oriente y Occidente.

Haré un paréntesis para aclarar la particularidad de mis frescos transportables frente a los experimentos que me han antecedido.

Ya hemos dicho que el fresco es el arte “heroico y monumental” por antonomasia del mundo occidental. Su vehículo es el agua; el peso físico y la solidez marmórea, sus características distintivas: es inamovible.

En Oriente, en cambio, es el dibujo, como señalé antes, el arte visual distintivo. Su vehículo es también el agua, pero su soporte no es el aplanado marmóreo, sino la infinitamente ligera hoja de papel de arroz… Lo infinitamente pesado, el fresco, y lo infinitamente ligero, el dibujo oriental, común denominador: el agua.

Mientras el fresquista occidental representa la batalla, la lucha angélica o mitológica, el dibujante oriental representa la visión interior: el azoro del testigo de la contienda, su mirada. Trasponiéndolo a un escenario moderno, recuerdo que a finales de la II Guerra Mundial, se realizó una película llamada Los 38 Ronin. En ella hay miles de muertos y cruentas batallas, pero durante toda la proyección no vemos más de un puñal… no vemos ninguno de los combates y, sin embargo, en este “fresco” cinematográfico pululan los cadáveres. ¿Cómo lo sabemos? Porque escuchamos los silencios y observamos las miradas de las concubinas de los Ronin que nos informan de los aconteceres épicos.

Nada más opuesto que el fresco, grandioso y discursivo, y el dibujo, ligero intimista y silencioso. Dos rieles que solo se pueden tocar en el infinito.

Mis frescos transportables.

Yendo a contrapelo de la inmediata grandilocuencia connatural al fresco, pero sin renunciar a su monumentalidad, decidí utilizar la moderna técnica para crear soportes de transporte de frescos desprendidos, pero al revés. Es decir, crear un soporte, con formas arquitectónicas plausibles, superficies de doble curvatura, que sugieren fragmentos de edificios inexistentes, evitando así el peligro de disminuir o confundir el fresco con una técnica de caballete, sobre los cuales he ejecutado verdaderos frescos con todos los estratos de aplanados de cal y arena necesarios.

Cada fresco sugiere en la mente del espectador la vastedad interior de una catedral inexistente. Tratando de lograr ese diálogo entre lo monumental y lo íntimo, lo pictórico y lo dibujístico. Oriente y Occidente, quise dar al trazo ligero y sintético de la pintura, dibujo oriental, la pesada solidez de la pintura occidental, su antípoda. Así, mi estética se podría de nuevo definir como la búsqueda de la monumentalidad de lo íntimo.


«Al origen de las formas», 2000, fresco transportable.

«El otro lado del agua» (autoretrato), 2014.

«Sombra quemada», 2021.

«El gato invisible», 2010.

«END», 2020.

«Manuela», 2014.

«La antesala del Dr. Xochihua», 280 x 190 cm., 1988.

«Las tentaciones de Arnoldo de Vilanova», 280 x 190 cm., 1988.

«Blood flux», 2010.

«Antigüedad y agua», 2018.

CARMEN NOZAL. (España, 1964). Licenciada en Lengua y Literaturas Hispánicas por la UNAM y egresada de la Escuela de Escritores de la SOGEM. Ha laborado en la Casa del Poeta “Ramón López Velarde” y en la Subsecretaría de Diversidad Cultural y Fomento a la Lectura. Autora de diversos libros entre los que se cuentan: Visiones de piedra, Premio de Poesía UNAM, 1991. Vagaluz, Premio Nacional de Poesía Elías Nandino, 1992.  Hacia los flecos del frío, Premio Nacional de Poesía Salvador Gallardo Dávalos, 1993. El espejo de Luzbel, premiado por la Universidad Veracruzana, 1994.  En el reino de la luz y otros poemas, publicado por el Ateneo Jovellanos de España, por ser finalista de dicho galardón internacional. Ha sido incluida en la Enciclopedia de Escritores Asturianos. Autora del cortometraje para animación Cuando Mister Cronos perdió el tiempo, premiado por el IMCINE.  En 2018 ha publicado República, editado por Parentalia y Zona Cero: 286, premiado por DEMAC. En 2019 ha publicado 43, libro de artista, Editorial Espolones y en 2020 su libro De la confesión nocturna quedó finalista en el Premio Mundial de Poesía Mística Fernando Rielo. Actualmente, labora como coordinadora de comunicación, prensa y difusión del Museo Nacional de Arte (MUNAL).