por Yuleisy Cruz Lezcano
Mi bonsái
Lo que no sabes te cuento,
cuido mi bonsái pequeño
con música leve y empeño
en mi minúscula gota de intento.
Mientras en un lugar del mundo
un grande bosque se quema,
la tristeza contenida en un poema
rescata mi sentir profundo.
Nuestra tierra, la oigo, grita
y mi bonsái en una silenciosa cita
señala temeroso la muerte.
El gris horizonte oscurecido
con voraz destrucción estremecido
en un miedo palpable se convierte.
Sin negar la luz
No pienses a esa muerte que existe
en el huerto del amor y de la idea,
piensa al polvo del olvido que señorea
en el árbol de la vida que tuviste.
He visto renacer en verde rama
un verso de latido que renueva
lo que el tiempo no se lleva,
un pájaro de fuego que se inflama.
He visto primavera en tu universo
y en el lírico ademán de cada verso,
he visto una sonrisa florecida
mantener la brasa ardida.
El día luminoso puede ser largo
y como un reptil de luz en su letargo
engendrar soles de alegría sorprendida
en el trepidar de la vida.
El recuerdo
Todo tu anhelo del beso amante
tiene ciclones y palabra hipnotizante
pegados en mitad de mi desvelo,
aún vivos sin el vuelo
en el rosado azulado acontecer del tacto.
En cada caricia que aviva el contacto
abierto a resplandores del sentido,
un anhelo, casi loco, empedernido
como un ojo que vigila
y debajo de piel se afila
llama el recuerdo que pide vida
sucesiva e inventa una nueva vida.
Un mundo que no es mundo
Esto, muchacha, es el mundo:
una cosa hecha de ecos, insomnios,
algo que queda cuando nos vamos,
un cuerpo celestial separado
del universo que define
mundo lo que no es mundo
y es mar que es vida
en el vago arrugarse de la espuma,
en el brillo de criaturas que saltan
para diferenciarse y ser
fragmentos de ese buscar
y encontrar ecos,
estrellas que recuerden
los orígenes donde todo
cae, inicia, se inventa
por sinónimos y análisis genealógicas,
por analogías que traen
coincidencias que se acercan
poco a poco al ojo
del cielo que besa el mar
y traiciona ese pedazo de tierra
disfrazado de mundo.

Yuleisy Cruz Lezcano. Nació en la isla de Cuba el 13 marzo de 1973, vive en Marzabotto (Bolonia; Italia). La poeta emigró a Italia a la edad de 18 años, estudió en la Universidad de Bolonia y consiguió el título en “Ciencias enfermeristicas y obstetricia” consiguió, además, un segundo título en “Ciencias biológicas”. Trabaja en la salud pública. Este año fue candidada al Premio Strega en Italia, con su último libro “Di un’altra voce sarà la paura”, que fue presentado en el Salone Internazionale del libro di Torino, ha sido presentado en la televisión de Estado de la República de San Marino, en Tele Granducato de Livorno, Toscana, en distintas estaciones radio: Radio Pop Napoli, Radio Nord Borealis, será presentado en la televisión en el programa de Andrea Villani Street Talk y al Festival del Borgo Antico di Bisceglie, que es uno de los festivales de literarios más importantes de Italia.
