“Cuando un discípulo me invoque con devoción y con
anhelo cante “La plegaria de los siete versos” yo llegaré
de inmediato desde Sangdopalri (la montaña de cobre),
como una madre que no puede resistirse al llamado de
su hijo”.
Guru Rimpoche
Nacido del loto
En la precaria cornisa de un precipicio
de más de 3.000 metros de altura
el Monasterio Taktsang Palphug es
una de las trece cuevas del Nido del Tigre.
Hasta el valle de Paro de Bután
el gurú Padmasambhava voló
desde el Tibet sobre un tigre sagrado.
El nombre del maestro en sánscrito
significa “nacido del loto”.
Como un rayo de luz del corazón
de Buda su niño de ocho años
apareció sobre el lago sentado en esta flor.
Acaso cada niño es un maestro y una luz
y flor que flota sobre un lago.
Dejó textos-tesoro en bosques, cuevas y colinas
que serán encontrados por futuros.
Todo bosque esconde su fuente,
toda colina una roca sagrada,
cada cueva su espacio circular de invocación
y el lago es siempre orbe.
En el límite noroeste de una tierra,
en el pistilo de un loto florecido,
postrándome a los pies de la natura
me volveré un ser realizado.
El espacio que conquista
la inmensa niebla que se abre,
el bosque que acaricia con sus copas
una luz inmerecida,
el vasto mar de algas que en el fondo
aguarda la mano del poeta y entrega
su orquídea nueva
justifican descalzarse ante la sed
y abordar el viaje.
La noche en el desierto de los nómadas
es más noche
por lo que tiene de nupcias.
El envés de las hojas
El envés de las hojas
me habla más del amor
que su dorso.
Cuando el viento levanta
su lado más íntimo,
el que carece de brillo,
el que asemeja
la cara oculta de la luna,
siento que la luz toda
se adentra al nervio más humilde,
al menos precioso
y que se hace el milagro.
Grafemas
El aire suspendido los comprende.
Conoce los grafemas que diluyen
su discurso. ¡El solo aire!
Cruzar entre los planos un ala
que abarque
la sola transparencia.
Soñar el trazo desligado de la letra,
dejar la sola palabra al azar.
Y vienen a mi casa con su lumbre.
Traspasan los postigos y los muros.
Todo es selva cercada, luminosa,
jardín donde las letras me recuerdan
la escala que tendemos invisible.
Mejor es no decir
y ser del vuelo.
"Hay algo en el amor que pertenece
a este mundo"
J.A. González Iglesias
Hay algo en el amor
Hay algo en el amor
que no nos pertenece. Que es fuga.
Algo como esta luz diaria
que no es nuestra tampoco.
Como el calor que deja el cuerpo
en las estancias, entre las sábanas.
Que se evapora y resiste de algún modo.
Respiro. Cuerpo de átomos el aire
me acontece y es la dicha.
El solo aire, tu dicha
en mi respiración.
A cambio sé que venceremos.
La fuga de tu aliento sobre el mundo
se curva entre las flores,
amenaza a la muerte,
sortea precipicios y ya solo
el viento puede ser
lecho de especias,
resistencia fecunda
de la vida.
Fotografía por Cris García Camino.

Mónica Velasco (Salamanca, España)
Poeta y profesora. Ha publicado las obras Trazos. En torno a Anglada – Camarasa, ed. Amarante (2018), LLumantia ilíquida (2019), Llumantia Ilíquida – The Wavering Blaze (2022), Tus ojos sostienen el vuelo del pájaro (2022) y A ti, que eres el amor (2024).
