Dossier de Minificción

El texto del Maestro Ricardo Bugarín, publicado en la página 15 de este Dosier de Minificción, tiene como título Correr por el aviso y no «Correr por el vaso», como se lee en el índice y en la referida página.

Reencarnación. Una minificción

por Miguel Ángel Galindo Núñez

REENCARNACIÓN

Nostradamus vaticinó miles de eventos fuera de nuestro control: la caída de las Torres Gemelas, la Primavera árabe, el video de “Gangnam Style”; pero una de ellas: el COVID- 19 fue uno de sus versos más destacados y en 1555 mencionó su llegada a nuestras tierras.

Cuatrocientos años más tarde, regresó en el alma de otro gran profeta francés: Así, La peste salió al mercado y predijo los cierres de fronteras, los muertos en las calles, el pánico desmedido. Era de esperarse cuando miles de Sísifos y Extranjeros viven día a día entre nosotros.


De Coronavirus. Antología de minificción. (2020). Grupo independiente de Literatura Contemporánea.


Ome Galindo (Guadalajara, Jal. México, 1986) es doctorando en Humanidades por parte de la Universidad de Guadalajara con especialidad en lo fantástico. Su obra narrativa está repartida en diversas antologías y revistas. Además, imparte regularmente varios talleres sobre creación literaria.
Del mismo modo, tiene un amplio currículum en torno a la crítica literaria, habiendo sido ponente y tallerista en diversos países latinoamericanos, así como invitado a realizar dos estancias de investigación en Argentina para realizar labores de docencia e investigación.
Actualmente es profesor de Lengua y Literatura en la Universidad de Guadalajara, así como capacitador de docentes en varias instituciones privadas.
Hace difusión cultural por medio de la Sala de lectura d20 y del podcast Las 9 noches.
Escribe en su blog personal: Ometopia (http://ometopia.blogspot.com/)

Cinco minificciones de Manuel Sauceverde

por Manuel Sauceverde

Postulado I

Escribir microliteratura exige todo el tiempo del mundo.

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Fortuna Imperatrix Mundi

Dios también juega a los dados; si nadie mira, hace trampa.

*

Axioma II

La poesía es caos; el poema, orden.

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Arbitrium

El auténtico libre albedrío proviene del azar.

*

Poiesis

El primer verso es fruto del azar; el último, del trabajo.


Manuel Sauceverde es Doctor en Economía por la UNAM y pertenece al Sistema Nacional de Investigadores. Ha obtenido una docena de reconocimientos en economía, narrativa, poesía y música y ha publicado en diversos medios nacionales e internacionales. Es miembro del consejo editorial de La Otra: Revista de Poesía y del Ensamble Didar: Música Clásica Persa en México; además, dirige el proyecto Cómics Poéticos: collages digitales, gifs y libro-juegos de poemas y microficciones. Sus libros publicados: Entre una estrella y dos golondrinas (Poesía, Editorial Lectio) y Universos perpendiculares (Narrativa, Editorial Lectio).

Fragmento de lo inabarcable

por Déborah Ruiz Cedeño

Ahí estaba, en un lugar donde sólo habita la luz. Un pedazo de tierra, rodeado sólo de mares. Una isla tan al sur, tan llena de frío; y me preguntaba, ahí, diminuta, rodeada de nada, porqué antes creía que la soledad sólo le pertenecía a la noche. Ese sol inacabable, me engañaba con sus horas. Parecía un atardecer infinito. Todavía me parece difícil definir en dónde empieza el día y en dónde acaba. Aunque había tanta claridad en la mirada, todo pensamiento era borroso, era llevado a rastras por el viento. La oscuridad sólo entraba al cerrar los ojos. Ahora, todo lo que parecía eterno e inmenso, queda como una gota de sombra en los recuerdos.

Y ahí estará alguien, en un lugar donde sólo habita la nada.

***

Cuando pienso en C siento que mi cuerpo se vuelve de arena, que unas manos gigantes y protectoras pretenden no dejarme ir sin cumplir su cometido. Me voy deshaciendo hasta que me disperso con ayuda del aire, sin fuerza para poder ser sólida, nuevamente. No me brotaron alas, ni caí, me enredé en una cuerda hecha con palabras.

En tu río llevas mis
flores
Entre tus manos, mis
plumas.

***

RITUAL

Lloraba. Gruesas lágrimas se deslizaban por su rostro hasta tocar el suelo. Tirada, acariciaba la tierra con sus dedos, clavaba las uñas.
            Sentada, se mecía hacia un lado y hacia otro, hacia adelante y hacia atrás, daba vueltas la cabeza, la sacudía. Se tomaba el cabello, tapaba sus ojos. Seguía llorando.
            De pie, sacaba flores de sus bolsillos, las lanzaba al suelo, se mezclaban con las lágrimas, las pisaba. Uno… dos… Cada vez más rápido, uno, dos, uno, dos.  Más rápido undosundosundosundos. Subía los brazos, los bajaba. Su cabellera despeinada, sus uñas negras. Su rostro húmedo.

            Él la veía. Hizo llover.

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Déborah Ruiz Cedeño, México, 1995. Viajera, bailarina egresada del INBAL y estudiante de la licenciatura en Letras Hispánicas, UAM-Iztapalapa, donde realizó una planeación de taller para la transducción literaria: de las letras a la danza. En el 2018, becaria de movilidad internacional en la carrera Pedagogía en lenguaje y comunicación de la Universidad Austral de Chile. Participante en el CEEECIL XX como ponente con «La Quintrala y el imaginario del mal», ganadora del segundo lugar de poesía en dicho congreso.