Tres poemas de Lilian Michelle Medina

por Lilian Michelle Medina

DISTIMIA
Vaga e irrevocable manía
dentro de un sentir infinito
sentir circular,
sentir en zig zag
               o
v
e
r
t
i
c
a
l
 
                 Perdición en la desidia
del rebote intelectivo-emocional
Entrecejo fruncido:
                                      dique antilágrimas:
                                      el rugido cubre el dolor...
 
Deseosa de locura
antes que víctima errante.
 
                                           (Un gusanito hambriento
                                             camina arrítmicamente
                                         y sus patas quisquillosas
                                          arrancan gritos de rabia.
                                           El gusanito se alimenta
                                          de los recuerdos felices,
                                  carcome la sensación finita de reír...
                                       se vuelve experto en teatro).
 
Barreras mentales contra el amor
y los buenos momentos
zigzaguean el viento.
 
La marea circular
engendra al huracán ahogado
en lo más profundo
del sueño diurno.
La vida se oculta
de sí misma
con todas las horas del día.
Y el gusanillo ya no avanza,
se levanta:
v
e
r
t
i
c
a
l
.
.
.

LOS ROTOS

Todos los rotos saben
de vacío y ausencia.
Llevan fantasmas colgados
en todo el cuerpo
que pesan y a veces
aligeran.
 
Todos los rotos
descubren nuevas fisuras
con cada golpe de suerte
porque arrastran la fatalidad
bajo los pies.
 
Todos los rotos saben
de familias por contrato,
de amigos
con la lengua muy larga
y de amores
sin trascendencia.
 
Todos los rotos conocen
de horizontes sin sol,
de ecos en el pecho,
del sube y baja del mar
y de escondites huidizos.
 
Todos los rotos
caminan sin saber
cuántas costuras
deshiladas
llevan bajo sus pasos.
Los rotos no van al sastre,
se deshilachan de a poco.
BOSQUEJOS
Somos un pantanal inerte
de vibraciones
a punto de ser ruido,
de cisternas caseras
a punto de vaciarse,
cerca del horizonte
pero lejos de pisarlo.
 
Siempre dispuestos a emerger
y ahuyentar los borradores
del dibujo completo,
a rehacerlos sin ápice
de querer terminar.
 
El espectro de los ayeres,
(la infancia,
la primera casa)
nos arrastra culpable
de nuestro pobre perfil,
de la intermitente presencia,
del ir y venir.
 
Pero la falta no es de la herida,
sino del hoy hiriente
que no distingue entre tiempos
y retrae emociones
en el momento preciso
del despertar,
del soñar viviendo,
del caer en el vértigo constante
de no saber
si fuimos
si somos
si estamos.

Lilian Michelle Medina (CDMX). Poeta y escritora que no distingue entre la pasión por las letras y el correr libre. Estudió Letras Hispánicas en la Universidad Autónoma Metropolitana. Ha participado en congresos de literatura como ponente y moderadora desde 2015. Obtuvo el primer lugar en la categoría de Poesía del Concurso de Creación Literaria organizado por el XX CEEECIL. Actualmente participa en proyectos independientes y como ayudante en el Sistema Nacional de Investigadores. Contagia literatura en la cuenta de Instagram @lectophilica.

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