Poesía mexicana actual: Alexis Verar

JOSÉ

Llamas a tu papá
cuando se te ponchó una llanta
pero no cuando vas con el corazón agrietado,
le dices con toda la pena del mundo
que el coche que aún debe
se está convirtiendo en bicicleta

a tu papá lo llamas
cuando necesitas
dinero
una camisa
o preguntar por qué tu madre
no se ha comunicado en días

o no sé
yo sí lo hago

llamas padre a tu papá
porque a ambos se les olvidó el nombre
ahora no eres José, papá
eres papá, pá, apá
pero nunca su nombre

llamas a tu padre
para que pase por ti
el precio,
una charla con él
que no se lleva acabo
y terminas hablando de los mismos temas

– cómo vas hijo
cómo va la poesía

o no sé
a mí sí me pasa

papá, dónde está mi mamá
papá, cómo sé si mi coche está tirando gas
papá, me afinas la guitarra
papá, cómo sé si le gusto a una muchacha
papá, cómo se llama tu perfume
papá, con estos tenis, corría más rápido

te acuerdas
papá, no cierres los ojos
ahorita mismo te digo
si no hay un monstruo bajo la cama.

EL TRATO (LAS CLAUSULAS)

I
serás alimento
de la semilla del génesis
que concebiste antes de encarnar

II
beberás del jugo del sufrimiento ajeno
por la pérdida de la luz
de aquel, tu hijo

III
llamarás insensatas
a todas las ideas
de un mundo mejor
con tal de que su mundo,
se mezcle con la primavera

IV
llevarás de la mano
a quien te desgarra
sin miramientos de soslayo

V
romperás tu caparazón palpitante
para abrigar
a quien formó parte de ti
para volverlo tuyo
de nuevo
aunque ya no sean propias
las mismas alas

VI
cargarás con ternura
la dicha
de que tu hijo
desconozca tu nombre
en un llanto de auxilio
por percibir tu ausencia

VII
te convertirás en piel
que fusione
la piel de tu niño
con tus brazos

VIII
conocerás el frío

IX
amarás a Dios sobre todas las cosas
aunque a Abraham
lo juzgas por manso

X
vivirás para ti
madre,
solo cuando no estés conmigo.

XI
El trato no era que lo cumplieras
al pie de la letra
ni que llevaras magnolias
para enmarcarlo
el trato no era
que te desprendieras de ti
ni que llevaras magnolias
al verme hacer una gracia
el trato no era culparte
de lo que soy, ni el coraje
de tu familia hablando mal de mí
o tu regaño
que sostienes con cariño
tampoco te culpo de mí,
ni de mis hermanas
o las desgracias que son nuestras,
de todos,
te culpo
de mi capacidad de amar
y de impresionarme
con el cantar de un gallo
durante el medio día
anoche lloraste sobre mis brazos;
no te gusta envejecer
no te gustan los nuevos dolores
y yo me retraigo a mi caparazón
porque no hay palabras que te consuelen
pero de tu alma se aprende
que hasta una ola,
tiene que romper.

MAKOTO KOBAYASHI

Si mi cuerpo se desprendiera de aquí
no sé a dónde iría…

al dueño de la casa
puede que le moleste
que entre con los zapatos puestos

¿deambularía por mi hogar?
¿O aprovecho para conocer París?
Puede también que me cuele
en las bolsas de los sándwiches
que prepare mi madre
cuando van a la playa
para intentar olvidarse de mí

ya logro verla con sus ojos en el mar
escribiendo mi nombre en la arena
diciéndole a mi papá que me extraña
que baje un rato
a saludar
y a comer

porque preparó la comida
pensando en mí.

A mi padre
jamás le pasó por la cabeza llevarme de pesca
ni enseñarme cómo se cambia una llanta
o tampoco me dió la instrucción
de qué hacer
en caso de que haya una pelea,
yo solo me ponía su perfume.

Estoy bajando
intentando volver a sentir calor
acá arriba hace frío
esas flores
que pusieron en mi cama,
no cobijan.

7:59 AM

Yo disfruto de tus historias
como disfruto de tu cuerpo
atravesado por el sol
cuando haces sombra
detrás de la cortina

cuando el lipobrario
se arrelocua
bajo tu falda
para convertirse en esporioncillo de castella

es el momento
de volver a escuchar
la aventura de Rogelio

contrincoloteándose
con los chosobrios de pintura

es ahí
cuando te prefiero ímpustome
caliente
como solo tú sabes

abrasar esos refriolantes
con tu cuerpo
que tu padre
trajo desde Jericó
cultivados en Biblos
solo para llegar a nuestra mesa

por eso te prefiero así
dando vueltas y saltos
por la habitación
alimentando a las mantrísces
que hace mucho no comulgan con el sol
y solo tú eres quien lo sustituye
cuando solo necesito

escucharte.

TIGRE ALADO

Trato de explicar el amor como
un tigre que es domado en el
cautiverio
como en la ciudad

un animal capaz de morder
a su padre y tragarlo
por soledad y hambre

como esa sensación
de saber
que el gato
es gato por la posibilidad de matarte
mientras duerme a tu lado

trato de explicarme el amor
como quien doma un tigre

y sabe
que en cualquier momento
el instinto
puede arañarte el rostro
y huir.


Alexis Emmanuel Verar Benavidez, (1996) es egresado de la licenciatura en Relaciones Públicas y Comunicación, por la Universidad de Guadalajara, y estudiante de la maestría en Filosofía por la Universidad Autónoma de Guadalajara. Fue integrante del colectivo de poesía “Lugar Común” que radicaba en la capital de Jalisco, por más de 5 años. Fue finalista y publicado en la antología de poetas emergentes Antonio Alatorre, y además ha impartido talleres para la creación poética desde el 2019 para personas interesadas en integrarse al mundo de la literatura.

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