Por Diana María Picot
Hay lugares dentro del cuerpo que la luz nunca ha tocado, pero conocemos el calor del descubrimiento, el fuego, la creación, la palabra. Quiero decir, si la mirada es el instrumento de la luz, ¿qué será lo inefable de nuestros pensamientos? Tal vez podríamos hacer una écfrasis vital, usar el lenguaje como lámpara, sujetar por un momento y alumbrar sensaciones, lugares cotidianos y por qué no, aquello que reconocemos parecido a nosotros mismos.
Ahora, imagínense ver un mundo dentro de otro, hacer una lectura desafiante y precisa. Una experiencia mostrada desde el oficio de la creación y edificación, levantar un imperio, tu propio imperio.
Y aquí estoy invitándoles a entrar al Imperio de Julia Melissa Rivas Hernández, el libro ganador del premio Poesía Joven Raúl Rincón Meza 2021, un poemario de una voz que resignifica el mundo. Este mundo interior un tanto manchado de luz, recuerdos y transformaciones. A su modo, el lenguaje ágil construye versos libres, poemas en prosa y reflexiones sobre quién eres dentro de tu propia historia o las ajenas, una bitácora de viaje. Rivas Hernández, nos invita a entrar en su mundo interior, su Imperio, donde se gesta el oficio de escritura como una forma de resistencia, de autoconocimiento y de diálogo con otra otredad: Clarice Lispector.
A continuación, comienzo con un pequeño recorrido por los poemas de las tres poderosas secciones: Imperio inicia con una serie de títulos que redefinen conceptos, donde coexisten polisemias, pero invitan a ver y descubrir otra mirada a aquellos significados que nos constituyen, nombran a través del tiempo y sus propias transformaciones de sentido.
Determinar
Esta es la palabra esencial,
la que comienza a nombrar con la mirada.
La palabra esencial es del hombre y sus iguales.
Las cosas y los objetos nos llaman mediante gestos y sonidos que
no logramos descifrar,
son significados que se acumulan para sí, durante siglos.
En la segunda parte titulada “Casi de verdad”, hallamos una serie de fragmentos, una conexión íntima entre reflexiones y habitar la oscuridad, los pensamientos profundos. Encontramos poemas en prosa plásticamente centrados en la acción de esperar, como algo que ocurre durante la quietud.
Entre el recuerdo
y la literatura
Al recorrer de las calles se une mi voz a la voz de los que hablan,
mas nadie responde.
Podría llamar, enviar cartas y esperar; esperar ese largo y tedioso tiempo para que absolutamente nade esté donde busco sin encontrar. Tampoco estas tú, hora mía, estrella mía; no están las pasiones ni la gris penumbra que antes me aguardaba.
Esta ciudad es la ausencia donde cada esquina, cada doblar de calles, celosa, aguarda un posible encuentro con lo esperado.
Y es entonces que extraño la hora acordada, la cita exacta en el lugar de siempre; extraño aquello que me era familiar entre la Universidad de Federal do Río de Janeiro; extraño el recorrer de bulevares, avenidas, calles más allá de las rojas tierras del norte.
No es tan ordinaria esta asamblea de extraños que de alguna marera me reconocen como una intrusa.
En este poema titulado “Entre el recuerdo y la literatura”, encontramos la fusión de las voces, de la voz poética y la de Clarice Lispector.
Y por último, tenemos la tercera parte de la simbiosis, entendimiento crítico y empático de la vida de Clarice Lispector, quien se convierte en una fuente de inspiración, de interrogación para la voz poética.
XXIV
¿E como homem, você se sente realizado?
Clarice Lispector
En amor a esta profesión solitaria he imaginado mi vida, he pensado:
Me gustaría ser una mujer que no necesita nada del mundo, vivir entre restos de ceniza que es el fuego diario contra el invierno, no provocar lástima ante un plato improvisado de sobras, no
causar ansia inexplicable por abrazar cuando me envuelva encorvada en un chal cálido.
Decir: He vivido; es decir, me he ocupado en muchas labores.
Decir: Me he distraído, he reído en mi misterio de humor solitario
y cómplice.
He vivido como un medio y no como un fin que la vida utiliza,
esa vida que me ha sido otorgada.
Esto conozco como la más maliciosa de las libertades:
No haber sido tonta nunca, y aprovecharlo.
Aquí la palabra es el cimiento de Imperio. Su construcción y valentía, el espacio de creación de la voz poética, personajes que levantan un lugar de encuentros y así mismo, la escritura da vida y a nosotros, una trinchera para nuestra intimidad y resistencia. Encuentro en Imperio de Julia Melissa Rivas Hernández, una invitación a explorar otras pieles en una continua búsqueda poética.

Julia Melissa Rivas Hernández
Cursó la Licenciatura en Artes Plásticas y en Literatura Hispanoamericana. Ha sido beneficiaria en diversas becas estatales. Ganadora del reconocimiento del Pitic Alonso Vidal 2010, género poesía. Segundo lugar en el Premio Nacional de Cuento de Villa Zaachila, Oaxaca (2017). Ganadora de los Juegos Florales Lagos de Moreno 2018, categoría cuento. Ganadora de VII Juegos Florales Nacionales Toluca “Horacio Zúñiga” 2019. Ganadora del II Premio Nacional de Poesía Joven Raúl Rincón Meza, 2022. Ganadora del Certamen Nacional de Poesía de los XL Juegos Florales Nacionales Universitarios, 2022. Ganadora del Concurso del Libro Sonorense 2023, género poesía. Cuenta con el libro Habitaciones, Jus 2011, e Imperio, CECUT 2023.

Diana María Picot (Hermosillo, Sonora, México,1994)
Editora, escritora y docente. Es egresada de la Lic. Literaturas Hispánicas por la Universidad de Sonora, realizó intercambio estudiantil en la Universidad Nacional Autónoma de México, se especializa en literatura contemporánea latinoamericana y realiza trabajos de investigación literaria y medios de comunicación con perspectiva de género. Actualmente, es profesora en educación en el sector privado y colabora en diferentes foros de literatura, lectura de poesía, talleres de escritura para niños y jóvenes, y ofrece asesorías de creación literaria. Es editora en la Retina de Gallo, editorial independiente centrada en poesía del noroeste de México.
