Los Dioses

por Víctor Toledo

YGGDRASIL

Yggdrasil, el fresco Fresno
El árbol de la vida, el Universo
(De donde brotan todos los versos)
 
El Árbol Hombre-Cosmos, el Ser
Que tiene una serpiente
Devorando sus raíces: El Vacío
 
(El caer sin fin del Caos
La Hydra que guarda el inframundo)
Mas se sostiene
En perfecto equilibrio de árbol-hombre
En el Sentido:
 
El dedo de Dios en la sortija:
Sortilegio: El Cosmos en el Caos.
 
La primera letra se llama Ash
El primer hombre se llamó Fresno (Askr)
O Ask (pregunta-preguntar).
 
Era una llama verde, era una nube azul
Se formó del Árbol: y el Árbol-casa desplegó la A.
El Fresno árbol cósmico, la cruz, la barca en el vacío, la encrucijada,
Sus frutos (sus ojos) las estrellas. Sus hojas nuestras lenguas,
Cubre con su copa de cristal, su fuente manantial,
El salvador de Thor (el toro-dios del trueno, el rayo que muje Mujamor
La raya luminosa y el tambor)
 
Repele con su mágico círculo a las sierpes
(Y al caos, su vicio de vacío).
 
Y sus Melias, sus ninfas, sus abejas y su Miel
(La principal, la Hidromiel, soma divino, el adivino):
Son novias del Origen
Las hijas del Cielo y de la Tierra
Y nanas del relámpago y el trueno
Nodrizas de Yggdrasil y de la Hydra
De Zeus, el creador: la onomatopeya inaugural
El rayo, la Ser-piente, su temblor.
 
Que con hermosos senos de nubes,
O sones de follaje brillante, amamantan:
La roja llama, llamazul).

CANCIÓN DE ARIÓN

Envolví el canto del búho en mi pañuelo
Y lo arrojé de espaldas a la corriente del río
Para que se hundiera en (el) silencio
 
Vi del ave el pensamiento
Oí la luna que volaba
Toqué el sol con mis palabras
Respiré la luz de la alborada
Probé el aire en la montaña.
Vi un olor que se apiñaba
En el corazón del bosque
Vi una niña que cantaba
Con sus cervatos temblando
Y alegremente sangraba
 
Vi una luciérnaga herida
Por luz de la luna llena.
Vi mi infancia estremecida
En sueño revelador.
Y vi el jardín encendido
Por la más nocturna lluvia:
Las flores cual lamparillas
Y el prado como neón.
Vi la luz como una sombra
Vi la sombra de la Luz
Y al sol: sombrero de Dios.
 
Fui Guilgamesh viajando al Vacío
Una serpiente se robó mi flor
Igual a Orfeo (y engañó a Adán).
Fui argonauta en busca del vellocino
De oro de su canción:
Su dulce vaticino, de vate elegido.
Dioniso en su barca de mástil de parra
Racimos de hongos de vides, videntes.
Los delfines psicopompos
Nos condujeron alegres de regreso
Del gran viaje por el mar
De la vida y de la muerte.
Vi, sobreviví, al gran secreto del Renacimiento:
Yo soy Arión.

SIRIO

Desde la estrella que asoma en la montaña
(Al fondo del desierto que de cierto no lo es):
La cara luminosa del Niño sobre el seno,
Desde Sirio, Osiris, Isis y Belén
Desde el vértice del vórtice, el vér-tigo brillante
De la pirámide de la mágica estación
Desde el hilo dorado del tiempo el río del Nilo
Desde El Padre, la Virgen y Jesús    
O Tonantzin, Zeus, Orfeo y Quetzalcóatl
Desde el inframundo, desde la casi nada
(Que es la nada y el todo)
Igual que Ariadna teje la luz sobre el Vacío,
Donde no hay sonido
Y por lo tanto luz (sólo destellos de murmullos
La sola vibración de Sol desde una cuerda)
Que llega hasta ti para decirte con su llaga
Luminosa que nada se crea ni se destruye
Sólo renace transformada. Que el mal es parte del bien
Y viceversa (el verso es el labrar el hueco
Surco de ida y vuelta, tejer de nuestra Madre
La estrella que hila con su luz a nuestro abrigo)
Y que con cada renacer
De la palabra del Solsticio (otra contradicción
En apariencia, como la luz más bella saturnal)
Tú eres quien decide qué camino
De luz y oscuridad deshebrarás        
Qué agua andarás, dulce o salada
El frío o el calor, el odio o el amor.
Lo que se ve (y se revela) es el Sonido
Son ido hasta la cueva de su nido: La Voz de la creación.
Sirio (o iris), si río es por tu luz.

ORIÓN

Con un coro de abejas
El olor de la lavanda canta su canción dorada.
Aureola, ola áurea, ala de oro.
Escribo con mis dedos aromados
Por la constelación morada que le responde
 
Perfume de la lavanda:
Morada clara de la canción de las abejas
Las musas melíferas del bosque
 
Toqué la lavanda
Y en mis dedos quedó
(Suave y penetrante)
El olor secreto de mi amada
 
Las altas espigas de la lavanda
Son pulsadas por los dedos de Orfeo
Las abejas: vibración hipnótica
En esas cuerdas, con sus acordes:
Himno órfico a Hipnos
Violeta-dorado
 
Las abejas cantan la canción de los muertos
El grave rumor de la inmortalidad
 
Estas canciones
Las leo en el libro de la luz.
Sólo las transcribo y las traduzco
 
Cantos de aves que se corresponden
Cantos de los templos en el aire
Ensamblados perfectamente
 
El bozo de las ninfas: el bello de las abejas y del polen.
 
Mientras danzaban y cantaban las abejas,
Y los hongos giraban entonando su veloz ronda circular,
Encontré un ala de libélula, vitral perlado de rocío,
Fragmento de la lluvia que cayó
 
Una abeja de ojos  ágatas-esmeralda,
Gotas de agua, verde tensión,
(Con sus joyas abiertas llenas del fuego del verde dragón:
Aurora queda que da su aura), y quedó muerta
Sobre la flor de la lavanda, como el amante maduro
El filósofo
Que murió entre la flor fragante del Ser
 
Gracias a una mínima florescencia sonora
-Botones de oro volando en falda de terciopelo violeta-
Que cuidé para que las lluvias no ahogaran
(Para que el perfume de su música siguiera)
Se salvó una enorme constelación bruñida cerca del fin del infinito
 
Mi alma es la cetonia dorada, mi alma es el perfume de la lavanda
Mi alma es la nube que se creyó luna, mi alma es la constelación de oro
La cascada de polen, mi alma es sagrada, mi alma es inmortal
 
Mi alma es el infinito que cada noche canta en mi cerebro
Para traerme el sueño.
 
Penetro en el corazón de la rosa, en su laberinto
Y salgo bañado de palabras doradas
 
Mis versos son un enjambre de abejas
Son una nube sonora, son rayo del ruiseñor.

ORFEO (REINO DEL FUNGUS)

Orfeo: la lira de la lluvia
De siete cuerdas de oro
Hace brotar infinitamente tu cabeza cercenada
Tu cabellera roja
                       Ensangrentada
Y tu blanco cuello, de azules venas.
 
Y forma un coro dionisiaco
La danza circular de tu voz lunar
A través de la voz dorada de la lluvia
De las cuerdas multiplicadas de la ele y de la elle
Por  el arpa eólica del bosque
Barco de la eternidad.
 
La lira de siete cuerdas del arcoíris
(Que teje y desteje el viento)
Dispara un pájaro al sol
Y brotan dardos sordos dorados
De un canto esbelto de lluvia
 
La espada del relámpago
Cercenó la cabeza de Orfeo
Que multiplicada en goterones rojos
Siguió cantando la fina melodía
De la lluvia sin fin
Del-fin
 
(Psicopompo de la llegada de Dioniso).

DIONISIO

Dionisio, dio inicio,
Dios nisio,
Dios hijo, del Padre,
Es necio quien no te sigue, cuando lo llamas,
A tu fiesta sagrada en llamas.
Dios del agua de la oscuridad y de la oscuridad del agua,
De la piedra sangre, que nos lava,
Dios ctónico de las cetonias
De la profunda voz.
Dios del líquido fuego y del Ser que vino.   

HERMES

Dios del montón de piedras y sus límites
(Las piedras son los huesos de los dioses
Son sus voces, son
                  cantos rodados).
Señor de las tumbas y sus puertas
De las alas y olas en los puertos.
Jefe de los sueños, “ladrón” de esos rebaños.
Tú creador de la Lira (veloz tortuga psicopompa)
Mensajero entre los dioses y los hombres
Emisario de los distintos reinos
Voz del Rayo, del Águila-serpiente,
Tú que lees el alfabeto en las estrellas
Que el oleaje del Origen te ha cantado
Y lo grabas con oro sonoro sobre el Hades
Líbrame del plagio, lo informe, lo inmediato
Regálame tu canto: fogata-rosa roja,
Fuente menstrual del Hada, aroma de la Aurora
Ardiente regla astral, abierta
                              en la más oscura noche
Alúmbrame tu encanto: Son-risa de la rosa
Y hazme delirar
                En el surco del Cosmos:
                                         Tu Ver-so.
 

APOLO
(revelación: mujer vestid
a[1] a de sol con niño)

Apolo: dios de la luz y el sol, la verdad y la profecía,
Báñame con la purificación, la música, la medicina,
La destrucción-creación, la dicha y la poesía:
 
Es el Apocalipsis (lo relaciono con tu nombre): Revelación.
Y la Poesía: profesión de interpretación y profecía, Apolosía,
Traducción del luminoso silencio de Dios,
Época elipsis (Épica y epicalipsis) dentro de las épocas,
Época luminosa inserta en todos los tiempos, sembrada en el tiempo, sin tiempo:
Flecha olorosa, esencial, de Apolo El Arquero.
Y rosa floreciendo, flore-siendo en la tierra oscura de las épocas:
 
La Rosa: un tiempo, dos tiempos, y la mitad de un tiempo.
Cuna del desierto, desierta cuna del todo.
Luna de cuernos cerrada, luna de puntas abierta.
Rosa cierta, desierta. Cierta rosa, tan cierta.
Plena de desierto, de cierto. Cantando a los sentidos, el Sentido.
Rosa: azor, azoro: aroma. Haz oro, as de oro. Zoroastro original.
Perfume del vértigo. Almizcle del alma. Rosa apolínea, línea de luz
(Flecha del alma: círculo del blanco infinito:
                                              Espíritu espiral).
Fuente del lenguaje y boca de las lenguas.
Y oscuro dios solar.
 
Y el Manto Rosa de la Virgen, virgen-rosa, lluvia de estrellas,
Cubriendo el cuerpo (del) vacío, el hueco genetrix, el Genio,
Las interiores ninfas y la cabeza de los deseos y el clímax.
Y el manto solar de sus piernas, rodeándola con oro
(Manando la vía láctea como fuente, galaxia espiral Como tu olor dorado y anisado).
Sus pies –besando piadosa-mente del infinito la medida-
Sobre los cuernos de la luna.
Juntas sus manos formando otra flor igual,
Escatológica-piadosa flor.
 
Y un niño dios que nunca dice adiós cargándola,
“Águila que habla”, con águilas de AlA y mi cara.
Y águila con pecho de pétalos y dédalos y rosas:
Apolo, Apolo esplendoroso, rosal de luz, Apolo Musageta
Febo-Brillante, Liceo-Luminoso, Delfinio-Delfos y Delfín
Hecatébolo-Arquero Infalible, Apolo Pitio, Apotropeo-Aparta el mal,
Matador de lobos-Licio y Nomios-Vagabundo-El Pastor
Loxias-Oblícuo: dios oracular. Cabellera dorada-Crisocomes
Clari-vidente: La Unidad.

ZEUS

Zeus pastor de las nubes:
Los versos, el tiempo, el hiato, los hongos, las palabras.
Con tu cayado rayo
Con tu sonoro relámpago
De oro, de horas, de infinito.
Meteoro armonioso: Palabras
(Nudo apretado que estalla la Forma:
La realidad. Su espacio despacio, que labras
Con luz, arando en la nada).
Con tu callado rayo
Zumbante:
Tu nombre:
 
Hermes su transporte
Apolo su luz
Dioniso su fondo
Su tambor sonoro, su oscura y profunda revelación.
 
El corazón de los huesos de mi nombre
En el tuétano del sonido dorado de tu nombre:
Zeus:
              Instanteternidad.

LAS MUSAS

Hablan música las musas
Muje el hongo mujamor
En Museo se agolpa multitud
Las abejas mueren en la flor
Mas renacen murmurando con la luz.
En las nubes se esfuma un mausoleo.
Culminación de la Creación.

LAS MANZANAS DE ORO[2]

Hera se una vez
Las manzanas de oro de Ladón
Celadas en el firmamento
Por el nocturno triángulo de las Hespérides.
Corté una sin querer
Pues la poesía me poseía
Y pensé que era una estrella que podía alcanzar
Y la probé
Su sabor al paraíso me tornó
A mi lugar de origen donde una pomarrosa
Solitaria y brillante como Dios
(Yambo de la manzana con sabor a rosa,
Metro y transporte de la sinestesia natural)
Florecía el firmamento en la colina
A cuyo pie un arroyo con voz de plata le cantaba
Y el verano de oro era su fondo
(Las cuerdas delirantes de la lira).
Y desde entonces
Llevo en mi boca su perfume:
Roza mis labios la manzana-rosa
Estoy enamorado de la eternidad.
 

PERSÉFONE[3][4]

Dame tu granada sangrante de la fidelidad
Sus rojas semillas de la fertilidad.
 
Con las semillas prendidas de tu fruta
Gotas secas de sangre
Manchas las hojas de oro del otoño.
 
Con tus rubíes haces brillar a las estrellas del fondo del Río:
La sangre inmemorial de Mnemosine.
 
Seis semillas dejas del color
Y seis simientes de la nada transparente.
 
Doce meses menstruales y ovulares de tu ciclo.
Granada: estrellada luna roja
Arrojando estrellas encarnadas rutilantes
Reventando lenguas, letras, cifras, ruecas y destinos.
Aradas las millas y sembradas las semillas
De ida y vuelta, los versos y reversos,
El busto enhiesto del bustrofedón
La serpiente de cuernos puntiagudos
Girando sobre el surco, dragón que surca escribiendo el infinito
Sobre la página en blanco del Vacío, incendiando a la nada.
 
Y si mientes para decir esa verdad
(La verdad de la poesía)
Arado el año irá en el surco de sus estaciones
Y así la vida hará, se escribirá
Con la tinta dorada del rayo
Profunda cicatriz
En la granada de la noche reventada
En tu entrepierna.
Doce meses abierta o cerrada tu granada
La grana de la nada
La granada sangrienta de la fertilidad
Tu profunda garganta
El coro rojo de Kore, “la Doncella”
“La niña vieja”, la vieja niña cara
La máscara más cara
“La reina de hierro”, su óxido y fulgor
El Ser in-tenso de tu madre Ceres,
Del metro de Deméter,
Y su cabellera rubia de magnífico cereal
Ondulado como el mar de oro de la vida.
 
Granada: rayo rojo.
Luna sangrante estrellada
Vientre embarazado de astros, reventando,
Estallando historias tallando sus rubíes
Las estrellas del Hades y del hado rubicundo
Zagas y oro y sagas
Cofre de la belleza que Psique,
El “Soplo frío”, el hado, ardiendo de la vida,
Llevó del inframundo hasta Afrodita.
Redonda fortuna, círculo del agua y del fuego
De la luna y el sol, esfera es feérica,
Anillo cósmico de la cabeza,
Rotundo nocturno, dorada ronda,
Ennobleciendo abierto sexo de redondo vientre
Corona de Perséfone.
 
Perséfone, Perseverancia per se
Persefonía de la muerte para el renacimiento
Cimiento de la vida eterna
El Sonido del éter de la eternidad.
Si miento no es simiente
(Lo que lame el lamentar)
Ni la Menta[2] sinuosa de la mente
(Robas ese sabor: Hades a la seda
El sabor del infinito desde el verde del verano)
O el sonido de Perséfone en Orfeo que no debió mirar
El oído que no debió aún voltear
Hasta completar el Ver-so
                         De ida y vuelta:
El son ido del éter de la eternidad.

[1] Mujer revestida del sol, la luna bajo sus pies y en la cabeza una corona de doce estrellas aparece en el Apocalipsis, como la que engendra al Niño que el Dragón quiere combatir. Pero se le dieron a la mujer las dos alas del águila grande para que volara al desierto, a su lugar; allí será mantenida lejos del dragón por un tiempo, dos tiempos y la mitad de un tiempo.

[2] 1. Del sánscr. jambu.1. m. Árbol de la familia de las mirtáceas, procedente de la India oriental, muy cultivado en las Antillas, tiene hojas opuestas y lanceoladas, inflorescencia en la cima y por fruto la pomarrosa. 2. Metro, pie, de la poesía griega y latina.

[3] V. 46: El Alma del retorno, triunfo de Eros y la Vida.

[4] V, 61: “Cuando Hades persiguió a una ninfa llamada Mente, Perséfone la convirtió en una planta de menta”. Las semillas de granada con que Hades obligaba a regresar a Perséfone con él son antioxidantes y afrodisiacas, pienso que el hueso es un enteógeno.


Del polen (Buenos Aires Poetry, 2019).

Fotografías: por José Ángel Leyva.


VÍCTOR TOLEDO. Córdoba, 1957. Doctor en Filología Rusa U. LOMONOSOV DE MOSCU, 1991. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores, desde 2005. Premio Nacional de Poesía Joven 1983. Becario del CENTRO MEXICANO DE ESCRITORES (84-85), INBA (85-86). De Traducción CONACULTA, 2003. Creadores con Trayectoria, en cuatro ocasiones, Veracruz, Puebla (2011 y 2015, entre otros años). VERACRUZANO DISTINGUIDO 2004. MEDALLA DE HONOR PRESIDENCIAL PABLO NERUDA, Chile, 2004. Premio Nacional de traducción en Rusia (con “Yo tenía un búmerang” en traducción de Alina Dadaeva), 2016. Es Director de las colecciones: La Abeja de Perséfone y Las Lágrimas de Eros, Dirección de Publicaciones, BUAP, desde hace 10 años. Columnista de la revista Plural, 1986-87. Libros: Poemas del  Didxazá, U.V., 1985. La casa de la nube, UAM. 1996. La zorra azul,  El ala del tigre, UNAM, 1996. Borís Pasternak, Poemas. Pavesas, España, 1999. Retrato de familia con algunas hojas (Antología Mítica), Los Cincuenta, CONACULTA, 1999. El águila en las venas. Neruda en México, México en Neruda, BUAP, II ed. 2005, Poética de la Sincronicidad. La lengua de Adán y Eva. BUAP, 2006. Ronda de hadas en la noche de San Juan. Pen Press, Nueva York, 2007. La Mariposa En La Estrella. Recuento de poesía rusa, Educación y Cultura, 2008. El Retorno Órfico. Aportaciones al análisis métrico-musical. BUAP, 2008. Antología de José Lezama Lima, Refutación de los espejos, BUAP, 2010. La poesía y las hadas. Catábasis poética del reino vegetal. II ed. BUAP, 2013. Oro en canto son oro. IVEC-CONACULTA, 2012. Ver de mar de Ver. Eternos Malabares-Conaculta, 2013. Alba y Abla. Leviatán, Argentina, 2014. La piedra en la historia, poemas de Osip Mandelshtam, Leviatán, 2014. Ablaluz. AMEICAH, México, 2015. El clan de la serpiente. BUAP, 2015. Voz que ve. BUAP, México, 2015. Permutaciones. RIA, 2015. Uni-verso, antología personal, Floricanto, México, 2017. El alma y la inmortalidad, trilogía, BUAP-LEVIATÁN, Argentina, 2018.  Del Polen, Buenos Aires Poetry, Argentina, 2019. Entre Otros. Antologado en: Veracruz Dos Siglos de Poesía,  CONACULTA, 1991. La Rosa Escrita. Breve antología poética de la rosa en lengua castellana, Aldus. México, 1996. El corazón prestado (El mundo precolombino en la poesía de los siglos XIX y XX), Cal y arena, 2004. Dos siglos de poesía en México,  Tlaxcala, 2010. Antología General de la poesía Mexicana, Océano, 2013.

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