Haiku/Senryu
Día de las Madres
1
“Sí, es maligno”.
Sin colgar el teléfono
mi madre llora.
2
Sala de urgencias.
Pasa un hombre sin cara.
Mamá me abraza.
3
Agonizante
da gracias a su Dios,
en quien no creo.
4
Cama vecina.
No hay luces ni gemidos
desde hace una hora.
5
Me escribe a diario
un ángel de la guarda
que no es mi novia.
6
En la capilla
suplican por parientes
que ya murieron.
7
La cirugía
salió bien. ¿Y si no
quiero vivir?
8
Mi esposa duerme.
El cáncer es un eco.
Los gatos juegan.
Sijo (poesía estilo coreano) 1
De camino a la costa, el río bajo el puente
lleva un caudal escaso. La garza junto al agua
está quieta, y al lado, en paz, el cocodrilo.
§
Otra vez el yigüirro no se escucha en el patio,
y la lluvia me ahoga en una casa a oscuras
de la que nunca salgo. “Feliz cumple”, susurro.
Saudade
La risa pronta
el rastro verde
de un cartón cuesta abajo
ecos de este primo
del que sólo quedan fotos
el milagro del sol entre las ramas
pasto alto
repetido hasta la inmensidad.
Si no fuera tan fácil
olvidar
lo que es jugar hasta cansarse
que uno puede
morirse de mentiras
o lo breve de las amistades eternas
qué poco me hubiera dolido
el sonido del viento en los cipreses.
Fibromialgia
I
A veces tenés frío y calor al mismo tiempo,
en grados que van del malestar
a la tortura.
Tus pies sienten cuchillos
atravesando cada nervio.
Cada músculo
te grita por horas
que quiere arrancarse de tus huesos.
Mientras tanto la fatiga,
la memoria que se va o nunca llega,
la ira o las lágrimas que no podés controlar,
la prisión de que no haya alivio
y de no poder moverse
al ritmo de los demás.
II
Algunas noches (las malas) es todo esto junto.
Algunas madrugadas (las peores)
te dan ganas de morir.
Tras años a tu lado, me devasta
pensar en esa soledad que no pronunciás
y tu amor a la vida, tan digno,
abriéndose paso contra un cuerpo que te odia.
III
Cuando te veo dormir tras una crisis,
divago entre la inevitable sensación
de que todas mis quejas son estúpidas
y la necesidad de concluir
que budas, brahmanes, teólogos
y demás tiranos del espíritu
jamás tuvieron discípulas con fibromialgia,
cáncer terminal, depresión severa
o neuralgia del trigémino.
Que no sabemos nada sobre el dolor
hasta que lo somos,
hasta que lo acompañamos,
hasta que la noche se revela
como una procesión de medicinas,
llantos repetidos
y gritos súbitos.
IV
Por eso
sos mi profeta.
- Tal y como fueron publicados en la antología latinoamericana de sijo “Planta a Planta Comienza la Tierra”. Editorial Hwarang, Buenos Aires, Argentina, 2024. ↩︎

Esteban Alonso Ramírez (Heredia, Costa Rica, 1983)
Fue parte de los talleres literarios Nezahualcóyotl en Heredia y Libertad Bajo Palabra en San José. Ha publicado poesía, traducción y crónica, además de dar talleres y organizar eventos culturales como parte de diversas organizaciones o de modo independiente. Ha sido invitado, colaborador o juez en distintos festivales y eventos literarios.
Publicó el libro de haiku y ensayo Corazón de los Días con Ediciones Espiral en 2010, y el poemario Ser un Tercero con la EUNED en 2015. En años recientes, otros textos de su autoría han sido traducidos y publicados en revistas de Costa Rica, Italia, México, Argentina, Estados Unidos y Suecia.
