una esponja en la garganta
nací con una esponja en la garganta,
que se encarga de acumular
todo el líquido linfático,
la mucosa que gana coloración,
el sollozo al que no le di tiempo de salir.
mi dedo la explora de tanto en tanto
cuando no hay nada más que hacer
o quizá porque es suave al tacto.
conoce a mi lengua
por ambos ser objeto blando,
para cerrar el conducto
que me hace ahogarme
o tragarme las palabras.
pero como toda buena esponja,
guarda restos en los recovecos,
se hincha a la menor provocación,
guarda cada uno de los ecos,
los sentimientos secos mal sentidos.
y me hace pasar horas, días enteros,
explorando los rincones cavernosos,
exprimiendo sus entrañas,
tomando agua azucarada,
seguido por compuestos salinos,
pensando en todos mis desatinos,
las acciones que me trajeron a las sábanas,
hasta que logra desinflarse.
una vez ahí,
vuelve a su estado natural,
es decir, espera llenarse,
volver a este tamaño inusual,
la próxima vez que olvide
cambiar la temperatura,
cuidar mejor mi pecho,
o no llorar lo que me han hecho
Años en proceso
Alzaste la voz. Como tantas veces ya lo habías hecho. Pero ahora no gritabas en mis adentros. Ahora, tus palabras resonaban alrededor. Ahora, cualquier transeúnte dudaría de nuestra relación. Pensarían en lo que callaba. Se asomarían todas las cosas que permití. Se asombrarían con todo el tiempo invertido.
Esto era algo que esperaba suceder. Tenía años en proceso. Comenzó con un golpe recién nacido. Después, aprendí a comerme las palabras. Jugaba a no despertar la ira. Me culpaba por lo que me hacían. Crecía, así, sin darme cuenta. Así pasó el tiempo. Ahora tú me mirabas desde arriba. Tus ojos se abrían como nunca antes. Tus pupilas se dilataban absorbiendo la luz. Entonces, entre más mirabas, más me desconocía. Me desconocías. Me convertías en lo que más temía. Me hiciste el resultado de mi nacimiento.
malaventura
primero una cae a modo de advertencia de llamado de alerta de tomar tus cosas e huir viene seguida de una otra que te pondrá a pensar si te preparaste para este escenario para esta actuación que a su vez vendrá con otra y otra y otra hasta rodearte el cuerpo dejará que tu mente tenga un deseo de tener una membrana impermeable ante este chubasco de adversidades indetenibles e indiferentes a tu capacidad nata de escapar pero no existe lugar seguro cuando el cielo coincide por caer a pedazos a tu alrededor dejándote con el deseo de un puesto seguro desde el cual observar la desgracia ajena que hoy tú eres para quien ve afuera así que optas por tomar un respiro tomar fuerza para tomar la decisión de detener el apurado paso con tal de disfrutar la malaventura

K Jazer (x/elle/they) hace poesía, crea comunidad donde puede y cuida un huerto en la periferia de la CDMX. Sus poemas se centran en la conexión entre lo personal y el territorio. Ha participado en eventos como «Udiversidad Vol. 1» y «PoetXs contra la guerra». Le han publicado en Página Salmón, Mnemotope, Howl and Hold, Travesía, Portal 00 y Ode to Death Review.
