Tres poemas de Emily Granados

Comercio informal

En los mercados citadinos,
Subterráneos encarcelados y prohibidos
Se entona el canto viciado y conocido
a plena luz del día
un manojo de comerciantes
parecen ser alebrijes con terciopelo
con las palabras como dulce en la boca
sutil y delicadamente
casi a susurros, hambrientos
Ladran:
Chocho- mota
Chocho- mota
Verde o blanca
Verde o blanca
Si hay
Si hay
Si hay
Si hay
a ritmo tembloroso, trovando,
empujando con la voz a la masa
el comercio se consolida,
se hace ruido
bendito negocio de ángeles
caídos y olvidados
la ciudad de México se prende,
se ilumina, se consume, se poncha,
se revienta, se dilata, se envenena, se transforma
Tarde y lento
Con gritos , a silbidos
de contado, en abonos
por abajito del agua
y hasta que el vendedor se va a dormir.

 
Dirección

Si usted quiere saber
sobre el aire viciado y sin calma…
¡aquí! Por eso nos ve hundidos sobre baches
prolongados y porosos
tener tiempo es lujo y pecado,
intimando en la ciudad
que se expande como fuego
estamos llenos, llenitos de cosas
acumulando….
reconstruyendo un pasado,
todos los días
acariciando la fantasía
letárgicos, con formatos y contenidos,
somos un síntoma de la empatía debilitada
estamos abrazados por la costumbre
del ulular impersonal de algún viento
o detrás de cada puerta,
en algún inmueble observado por los ojos
de todos los cielos americanos
transeúntes, descubriendo la fragilidad
en un clic …
la casa es América y nosotros el ombligo,
estamos aquí
arribita del culo del mundo.
 
 
Caminata
 
Las caminatas nocturnas,
el mundo habitado por ciudades
mosaico de ojos rociados con luz neón
entre cuerpos y gestos únicos,
cada uno con mentiras en la boca,
con máscaras y suerte,
un caminar acompañado
de las banquetas inseguras,
que son todas,
a ciertas horas se discrimina por todo,
se materializa la eternidad
y tenemos prisa,
de llegar, de estar a salvo
en la profundidad de lo conocido
la rutina
salva a los caminantes
todos somos errantes
a cierta hora de la noche
a fin de cuentas nadie es inmune,
caminar a las afueras en la distancia,
para salir o volver
los de ahí defienden lo suyo
todas las ciudades se parecen
todas las ciudades son diferentes
pero la gente es igual y distinta
por eso dicen que la luna
observa de la misma forma
y alumbra todos los caminos
se sabe todas las historias da la misma cara…
porque todos estamos bajo el mismo escápate
pero en vitrinas personalizadas.

.

Emily Granados (México, 1994). Estudió Lengua y Literaturas Hispánicas en la UNAM, es actriz y narradora oral. Actualmente es tallerista y profesora de secundaria.

Un pensamiento

  1. Un emperador Autriaco se quedo sin palabras al escuchar a una soprano intrepretar una opera de Mozart,
    ante su talento, solo expreso con asombro Bravo mademoiselle!!! Y beso su mano
    Bravo signorina !!! Con jubilo contestaron clericos italianos que estaban de invitados.
    Eso mismo te dirian a ti, BRAVOOOO !
    Y yo digo yo con humildad Emily solecito de mi corazón.
    Bravoooo

    Me gusta

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