Por una mujer
Vine a esta ciudad
por una cita casual con una mujer
y ahora han pasado siete años.
Y crucé el puente hacia esa otra ciudad
por una cita con una mujer (que también fue casual).
A todos los lugares a los que he ido
ha sido por una mujer.
Y, a pesar de todas mis vacías afirmaciones de que las mujeres son desleales,
mi guía fue siempre una mujer.
Una mujer me dio a luz,
y una mujer tomó mis dedos y comenzó a escribir
(y todavía escribe, aun después de su muerte).
Cada casa en la que he vivido
fue construida por una mujer
o propiedad de una mujer
o perdida por una mujer.
Mi país es una mujer
y esta diosa madre
por cuyas calles arrastro una cruz
es también una mujer.
Y en una vida pasada, cuando mi cadáver estuvo expuesto
y les prohibieron enterrarme,
fue una mujer quien surgió de las sombras
para acostarme en la tierra.
Cuando nadie me creyó,
una mujer lo hizo,
y por una mujer
viví la vida al máximo.
Es lamentable que sólo hombres
llevarán mi ataúd
esta vez.
Escríbela
Escríbela, la que huye de ti
y se desliza de tu abrazo.
Escríbela con letras
o con balas
con rechazo
o con permiso.
Escribe una sola palabra
antes de partir.
***
Escríbela, tu palabra,
aunque sea el testamento de un hechicero
a su llama extinta.
Y tíralas
lejos:
sus palabras envenenadas.
***
Digo una palabra
y la expulso
antes de saber qué es.
Me mira como a un sirviente,
como a una madre,
a una abuela,
a una mujer que vende amor en la calle.
Me mira como a un santo.
Cada palabra me mira y dice:
Tú me desterraste.
Un esbelto amanecer
El amanecer yace tras las pesadas cortinas
de un tiempo agotador.
El amanecer siempre
yace detrás.
En las curvas,
los abismos,
las brechas,
el amanecer acecha
tan afilado como una espada.
El amanecer desenvainado de Dios
tiene por vaina la oscuridad.
En la oscuridad
Damos una mala reputación a la oscuridad
pero yo
estoy en deuda con ella:
es la gasolina
para mi imaginación.
Yo soy la oscuridad.
Escribo mis palabras,
cierro mi libro antes de que llegue la luz.
Mientras Umm Kulthum canta
Un avión
sobre un rascacielos
con un mar detrás
mientras ella canta
desde más allá de tres décadas.
Y otro avión,
pero su voz no se sacude,
no tiembla.
Un avión, un rascacielos, un mar
más allá de su voz.
Mujeres
Mujeres del siglo xiv después de Cristo
se esconden tras velos, armadas con dagas.
Mujeres del siglo viii después de la Hégira
machacan pimienta negra,
la mezclan con kohl
y preparan sus sandalias para la guerra.
Mujeres del futuro
pueden apagar el universo
con sólo presionar un botón.
* Todos los textos pertenecen al libro Exhausto en la cruz (Vaso Roto, 2022).

Najwan Darwish (Jerusalén, Palestina, 1978)
Posee una de las voces poéticas árabes más destacadas del momento. Desde que publicara su primer poemario en el año 2000, su obra ha sido aclamada en todo el mundo árabe y más allá como una expresión singular de la lucha palestina.
Ha publicado nueve poemarios, ha sido traducido a más de veinte idiomas y galardonado con varios premios internacionales. La traducción al inglés de este mismo poemario, Exhausted on the Cross, ha sido premiada con The Sarah Maguire Prize (Reino Unido, 2022) y finalista del PEN Award for Poetry in Translation, del Derek Walcott Prize for Poetry y del National Translation Award (Estados Unidos, 2022).
En la actualidad, Darwish vive en Palestina, desde donde dirige la sección cultural del diario árabe Al-Arabí al-Jadeed (El nuevo árabe), con sede en Londres.
Traducción al español por Frances Simán (Honduras, 1984)
Traductora y editora. Fundadora de la editorial Los Amorosos y parte del consejo editorial de la editorial Cisne Negro en Honduras. Ha traducido varios libros de poesía entre ellos Un águila en los reinos de la nieve de Jidi Majia, ¿Qué es poesía? de Lawrence Ferlinghetti y Exhausto en la cruz de Najwan Darwish. Recibió el Premio Inca Garcilaso de la Vega 2023 por sus aportes a la traducción y edición en Honduras, y el Premio Equinoccial 2023, homenaje en el Festival de Poesía Paralelo Cero, Ecuador.
