EL BEBÉ
El dolor hizo nido en mi abdomen
y tomó la forma redonda
de seis meses de embarazo
Cada vez se fue haciendo
más y más grande
más y más mío
y decidí bautizarlo
You wanna sit? me ofrecen todo el tiempo
en el transporte público
porque no sospechan
que mi vientre no acuna vida
sino muerte
CLAVULÍN
Dicen que
por dentro
mi cuerpo es frágil
que la tengo fácil
para romperme
desde que mi intestino colecciona
células muertas
Dicen que las tripas infectadas
al fondo de este cuerpo
frágil
necesitan sesenta días
de la mezcla contundente
de amoxicilina y ácido
clavulánico
desde entonces
todos los días
Omeprazol para anular el jugo gástrico
tres tragos de aguapanela
una galleta de soda
es todo lo que tolero
todos los días el Clavulín
una pastilla color rosa
tan grande
que en cada recorrido matutino me araña
la tráquea
todos los días casi
hasta que mi hígado
entra en huelga
Escupo borbotones de espuma blanca
devuelvo
de a poco
masa de galleta de soda
hasta vaciar mi estómago
sin librarme del veneno
que no está ya en mi tracto
digestivo
mi vena porta lo elevó a unos lóbulos
hepáticos
que se han propuesto verter
a toda costa
cuanto llevo dentro
Me rindo
me entrego toda
a las emesis violentas
de este cuerpo
que se deshabita a chorros agrios
cada vez más oscuros
vomito toda la escala cromática
de amarillos
que conozco
vomito
mi propio rostro
que ahora flota
deformado
en el ámbar líquido de mi bilis
NANA PARA CROHN
Le canté al dolor
lo abracé
y en mi arrullo se fue durmiendo
tan profundo
tan profundo en mí
que llegué a creer
en vano
que nada volvería a despertarlo
ACCIDENTES
Algo duele
más que los huecos en las tripas:
la precariedad de un hospital
sin tomógrafo
sin resonador magnético
sin médicos que recuerden
que algunos cuerpos tienen un ovario
justo al lado del apéndice
Ese dolor asusta tanto
que prefiero refugiarme en el eufemismo
de llamar accidente
a la negligencia de sacudir unas tripas
hasta reventarlas
de sacudir un cuerpo
hasta desmigajarlo
CUERPO
Este cuerpo respira por un ventilador
bebe por la vena superficial de una mano
y orina por un tubo sin esfínter
come por un catéter junto a la clavícula
vomita por la nariz
a través de una sonda
y defeca agua corrosiva
por una tripa que se asoma
sobre la cadera
recibe la hemoglobina
de una bolsa de transfusión
y duerme solo por la morfina
Este cuerpo tiene unas piernas
que no lo sostienen
tiene las manos atadas
y la columna en vano
Tal vez Lucía se quedó enredada
en el pedazo de tripa
que arrancaron
y dejó este cuerpo vacío
que ahora solo sirve
para guardar
el dolor
POEMAS
Sola
nada que hacer
atrapada en estos retazos de cuerpo
que ya no me pertenecen
Solo me salvan el instante
las palabras
con las que trazo poemas
en mi mente
aunque se esfumen
mañana
DIOS
Hace tanto tiempo dejé
de creer
en él
y aun así paso las horas
pidiéndole con fervor
que me lleve
Afuera
mi familia pide
justo lo contrario
y me aterra la certeza
de que su fe
es más grande que la mía

Lucía Patiño Hoyos (Cali, Colombia, 1994)
Es literata con énfasis en Creación Literaria, abogada y maestra en Educación. Docente, gestora cultural de la Fundación Cultural América en mi piel y una de las editoras de Agenda Mujer Colombia, una agenda-libro que ha reunido más de 12 mil páginas en torno a lo femenino a lo largo de sus treinta años continuos de publicación. Es autora de los poemarios: Las mujeres de Haití y De tripas corazón (Valparaíso, 2023), libro finalista del XXXIV Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe de España (2021) y ganador del segundo lugar del Premio Nacional de Poesía Tertulia Literaria de Gloria Luz Gutiérrez (2022). En 2022 fue reconocida con el galardón Cafeto de oro, modalidad literatura. Algunos de sus poemas han sido traducidos al inglés, francés y griego.
