LOS HIJOS DE CAÍN
¿Y los colores de esta tarde, dónde están Señor?
Los hombres que pasan con piedras y cuchillos,
dicen que ellos no han subido al cielo
ese manto negro lleno de relámpagos.
Los he visto marchar
haciendo un ruido de cadenas
con sus pies de barro.
El cielo era una muchedumbre
sonando como un río
y se escuchó decir
que a los pájaros los habían
callado con un trapo oscuro
sobre sus cabezas.
Nadie lo había soñado.
Pero algo terrible crecía por dentro
en todas las esquinas: un fuego,
porque se escuchaba
de a ratos
que algo en el silencio crepitaba.
¿Una hoguera?
Y el lejano sonido de un tambor,
marcando ritmo, como un latido.
También se vieron hombres
con la cara cubierta por cenizas
golpeando dos piedras
para hacer fuego.
EN LA TIERRA DE LOS HOMBRES Y LAS MAQUINAS
Mi casa ya no tiene memoria
pero habita debajo de mi piel,
donde el aire tibio del verano
avanza, apagando los jazmines
porque llega la navidad.
“Son piedras” – dice el demoledor,
ordenando a la cuadrilla
la desmantelación total
de la historia familiar,
el genocidio de todas las fiestas,
la deportación absoluta
de cada azulejo, destinado
ahora a engrosar
los depósitos gigantescos
de la empresa de demoliciones.
“Son piedras” – dice el capataz,
mientras todos los deudos
al unísono, tiramos
desde la vereda de enfrente
los claveles más blancos
que encontramos
en la tierra de los hombres
y las máquinas.
CASAS
Me parezco al que llevaba el ladrillo consigo para mostrar
al mundo cómo era su casa
Berthol Bretch
¿Cuántos golpes de lluvia más podrán soportar
los más solos de la tierra?
Porque detrás del relámpago
golpea el trueno, y luego cae la lluvia
como una guerra.
Pienso. Lo veo. Y duele.
Hasta el color de la piel cambia.
Es la intemperie.
¿Lo ha visto usted?
Esa sombra que pasa delante de las estrellas
metida dentro de cuatro prendas de lana
de vivos colores…
¿Los ha visto?
-¿Usted que sabe del mundo?
-Diga
-¿Para qué llevan una puerta debajo del brazo?
TRÁFICO
¿Has visto cómo tiembla un pájaro
bañado en fiebre
por el canto nocturno de otro pájaro?
Hay jaulas vacías arrumbadas
en un sótano.
Pero hay, siempre hubo,
hombres de cabellera helada
dejando pájaros en las fronteras.
Dicen que son traficantes de alas,
comerciantes oscuros
de vísceras y cantos
y que no están dispuestos
a pagar un solo peso por tu trino.
Por eso llevan chalecos
a prueba de llanto fácil
y manuales de hierro
donde ha sido eliminada
la palabra ternura.

Jorge Palma (Montevideo. Uruguay, 1961)
Poeta, narrador, periodista y divulgador. Ha publicado seis libros de poesía. Entre el viento y la sombra, 1989. El Olvido, 1990. La Vía láctea, 2006. Diarios del cielo, 2006. Lugar de las utopías, 2007. La voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas, 2018. El testamento de las mariposas, 2020. Papeles Invisibles a la luz de la luna, 2022. Entonces noviembre, 2022. En el nombre del Padre, 2023. Narrativa: Paraísos artificiales, 1990 (cuentos). Su poesía ha sido publicada en varias revistas latinoamericanas y de otros países del mundo. Letralia (Venezuela). UNAM (Mexico). Akzente (Alemania). Wasafiri (Inglaterra). Ha sido coordinador para Uruguay de la revista Caravansary (Colombia). Actualmente es asesor de la revista Santa Rabia (Perú). Su poesía está traducida al inglés, francés, italiano, árabe, rumano, macedonio, húngaro, griego y alemán.
Accésit Premio Pilar Fernández Labrador,2022.
Premio Rey David de poesía Bíblica Iberoamericana, 2023.
