Vivimos la muerte desde el artificio
No creer también es un acto de fe
Sigo el camino químico de la hormiga obrera Se vive y se muere desde el artificio – del verbo caleidoscópico sangre ama ruta mercurio pirámide trunca sino cobre viento ángeles podridos pulpos de tres corazones el ojo que todo lo ve - Entonces morir la vida es bajo la muerte amarilla de la indiferencia Como un secreto a voces
Y tu nombre rito canto:
En el horizonte moriré
En el horizonte moriré
Camino camino
En el horizonte viviré
Supe de un crucero llamado MRC POESÍA y entendí la forma de los diamantes y caté el filo de la palabra en la calle Por primera ocasión Bailé con una retroexcavadora como quien amenaza con pasos indecisos el caminar de otro ser también indeciso frente a sí Supe de la poesía como un aeroplano Todo lo que me creí era todo lo que no supe
Quise ir con las prostitutas y explicarles que yo también soy su sombra Mas no lo hice por temor al qué es lo que pasaría si alguien sabe distinguir la transfiguración esencial de los datos que me conforman No creer también es un acto de fe Consumo el polen de las flores tras aparearse con los insectos Mientras se niega un punto se afirma la convicción de creer en aquello que se negó
Asistir al proceso de insomnio
El performance
Un ser en una silla parece intentar dormir
Alguien lo ve
Otro lo ignora a conciencia
Una más no sabe qué se hace con las ganas
de besar la figura de la revelación
Veo el árbol de los cadáveres colgados y es un árbol profético eso pienso Por la poesía he de morir Por la poesía Y las ciudades antiguas que no entendemos aún Dicen que la forma del maíz es la forma del espíritu Cuando la estratosfera examine mis crepitaciones y me saquen los ojos puestos en el paraíso Por la poesía he de morir por la poesía he de morir Mientras el peso de la gravedad aplasta mis granos todos hasta la creación de un nuevo mundo desde el ser que fue creado de otro mundo Las ciudades antiguas cosmopolitas La tierra antigua cosmopolita y el espacio sideral son los magnetos que me signan Soy maíz porque soy proverbio del hambre
Desperté
Muerto de la risa
Era un cadáver mi corazón
Desperté
Antes de la singularidad de la consciencia
la resurrección
Morí
Entendí la totalidad de un chiste repetido
Desperté
Como un fantasma
Soy fui seré
No creer también es un acto de fe Entonces resucito como un pueblo desde la lengua muerta Así debería resultar nuestro deseo Insufrible Como quien envía un tweet bajo la lluvia Sabiendo del frío tono azul en su plumaje Sabiendo de la furia de la posmodernidad y de la fuerza del agua cayendo también azul como un gigante Así debería ser nuestro cariño Llevando los incendios desde los escondrijos entre la roca Hasta los árboles allá en los bosques lluviosos del cenit que es como la necesidad de nuestro amor Sin leer la distancia Sin leer la distancia
Acaricio al fin la ternura
Voy
así cómo va un misil guiado a la belleza
ya sin mirar
porque eso de la forma de ver es antes de la forma de llegar
voy por supuesto
íntegro y necesitado
sabiendo todo lo relacionado con el encuentro
no porque vos estés del otro lado de esta distancia únicamente
sino porque siempre estuviste entre mi sangre
escribiendo tu nombre como un poema en llamas
un lenguaje que se tatúa en mi carne, y
Acaricio al fin la certeza de la ternura
Nadando en mi elemento sin el temor del agua que es lo que transforma, y voy
Desnudo, sin contingencia
Revolución dialéctica es esta naturaleza divina
Espiritualmente cada vez más mío como lo soy cada vez más tuyo
Aferrado a la idea de no perderte nunca, y
Especie en extinción es la forma de tu amor lo sé
Secreto que disfruto deshilar como quien dice despacio el alfabeto
Maravillado por el sabor de la risa, y esa paz deliciosa entre la velocidad del mundo
Enmudecido por la temperatura familiar de un beso en la conciencia
Renaciendo como una profecía de la razón
Acuerpando mi amor que fue disperso entre el desierto, mientras
Lanzo como un dispositivo toda la red de mi corazón
Diciendo tu nombre como quien dice el código único del futuro
Acariciando al fin toda la ternura.
Año 2022 - profecía de la colisión [Selfie b612]
Siempre quise ser un rockstar. Entonces me creí Charly García: siempre despertaba y aún estaba en llamas. Fui por muchos años el lado coqueto de la palabra inconforme, siempre sentí que mis huesos no eran mis huesos solamente, y es que los huesos esos de la memoria y el huesito ese de la lengua, fueron para mí el quantum, el frío, la fortaleza; los huesos míos, los huesos míos, los huesos inflamables del espíritu [también míos] que son luz, dimensiones alternas, escultura abandonada en el camino. Recuerdo que siempre quise ser un rockstar, entonces construí un deseo como quien sufre un delirio, con platillos colores guitarras hielo seco bajos eléctricos y esas cosas de la acústica que tanto se ama de los conciertos y el acetato; una banda con chicas al asecho y besos y piel hermosa, una banda con voces y poemas, con desenfado, humos y luces, con amor con penumbras y sexo. Mucho sexo. Algún día por supuesto estallará el olvido. Y siempre, siempre quise ser un rockstar de huesos rotos y llamas en la palabra; entonces [como aquel que recuerda el color de una rosa en un planeta en la memoria, mientras dibuja elefantes engullidos por serpientes] configuré mis miedos y fui una banda sexy y violenta, un pescado rabioso de sombras y pirotecnia. Siempre, siempre sentí que mis huesos eran siempre roca, tierra, polvo del polvo, suelo del suelo, partículas de dioses falsos; y es que mis huesos nunca fueron sólo mis huesos. Mis huesos, que rayé como quien raya en una cueva los dibujos de una tormenta, de un cazador, una muerte, una vida por vivir; como un grafiti en el sudario de mis poemas. Mis huesos mis huesos esos que son luz, penumbra, pólvora. Mis huesos esos que al caminar se parecen a la marcha de los martillos en la película de Pink Floyd, pero en realidad fueron la marcha de mis vestigios, dicen que algún día, algún día estallará la película de mi voz entre toda la velocidad de esta realidad aumentada, y heme aquí entonces que siempre quise ser un rockstar; por eso mi osamenta lleva el nombre de un asteroide.
Alguien entra o sale de un establecimiento
arma en mano #corazonterrorismo
amenaza con la sinceridad tremendísima
de un mantra prestidigitador:
Amar es destrucción masiva
Amar es destrucción masiva
Amar es destrucción masiva
Alguien más corre desdichadx
asexual
a una muchacha a un muchacho
le hiere la furia de la sensualidad en una mirada
la iridiscencia de los verbos por estallar
dentro
muy dentro
Amar es destrucción masiva
Amar es destrucción masiva
Prefiguro que mi corazón se compara
a un colisionador de partículas
parezco estar roto
pero es solo que las dimensiones alternas
actúan extrañamente en la conciencia
#terrorismodelcorazon
hay pantallas de celdas fotovoltaicas
que narran la inocencia del clandestino amor
entonces unx vive en una ilusión
donde todo ocurre como debería
pero Amar es destrucción masiva
Digo que yo también soy ese sujeto
que entra o sale
de la realidad
como quien entra o sale
de un sueño
Necesito que alguien destruya mi corazón
por única vez, una vez más;
necesito que alguien rompa con todo
o acaricie mi estanque
mis crepitaciones
mi fe
Mi arma preferida es la vida reclamando amor
y Amar es destrucción masiva
Amar es destrucción masiva
Amar es destrucción masiva.

Rommel Martínez Comayagüela, Honduras.(1989).
Poeta. Co – editor de la revista de literatura centroamericana Arspoética 1970. Premio Nacional de Poesía Los Confines 2018, con su libro: A712 [para leer de viaje] -Editorial Universitaria. A712 es la primera parte de la trilogía Profecía de la luz, junto a Fantasma (Ediciones El Pez Soluble – 2022) y Pólvora (inédito). Ha publicado sus poemas en revistas digitales e impresas, antologías, plaquettes y en blogs de varios países latinoamericanos, España y EEUU. Traducido parcialmente al portugués. Dirige los ciclos de entrevistas EL Fuego Paralelo – pláticas en torno a la poesía. Ha participado en festivales y encuentros literarios dentro y fuera de su país. Dirige El Desahogo del Pez: blog, revista literaria, y canal de YouTube. Fundador de Proyecto Fantasma: Poesía + performance + música experimental. Tiene una relación de amor y odio con la metadata y ama los perros aguacateros.
