Solo el hueso
saca mis entrañas,
abre mi caja torácica
apreta mis pulmones
y oblígalos a sacar el aire
observa el rojo vivo
mírame a los ojos
ten el descaro de decir que no lo deseas;
Devórame.
en tu lengua el calor de mi sangre
en tu paladar el sabor del hierro retorcido
en tu estómago
mi alma
hazme tuya como solo tú puedes
siénteme dentro de ti
soy tu propiedad
desprecia lo inútil de mi cuerpo abierto
pero llámame egoísta
por dejarme mis huesos.
Un cuerpo en el bosque
duermo en el crepúsculo del bosque con los ojos abiertos
las setas sacian su hambre con mi figura desnuda
al menos ahora solo soy un cúmulo de carne
a la que ya no le van
a preguntar que vestía cuando le quitaron las estrellas
El mar
lágrimas de la deidad que lloró
cuando escuchó mis plegarias
la espuma que quema sale de mis poros
los ríos nuevos que crearon mis ojos
y sus peces que nadan en melancolía
el ocaso se extiende
revelan mi figura desnutrida
tres días y sólo 106 calorías
alimentarse es difícil sin ti aquí
te busco en nuevas bocas
tu presencia efímera como las estrellas
a las que no le pediste deseos
aprendí a tenerte
me alimenté de tu presencia
ahora tengo hambre
y la taza del baño ya me vio metiendo
nuestra historia en mi garganta
obligándome a vomitarla
tengo apetito de ti
te lo grita mi bulimia.
Habitarse
Habito como un espectro
un mundo
constelaciones nuevas
estrellas sin nombres
tanto en un cuerpo tan pequeño
SOLA
en compañía de arañas que trepan mis rodillas
tejen su hogar en mis ojos vacíos
cabello enredado
brazos mutilados
y piernas que olvidaron correr
¿será esa pesadumbre la que me deja así?
SOLA

Maia Camila León
Nació en julio del 2008, Limón, Costa Rica.
Habitante de Tortuguero, un pequeño pueblo en el Caribe Norte flotante entre aguas marinas y aguas dulces.
Ha hecho de la poesía una herramienta para su sanación, con la esperanza de dejar atrás los rastros de sangre y borrar las huellas del abuso y la violencia.
